En 1975 Alejandro Martín Almeida era un aplicado estudiante de medicina que trabajaba en Telam y participaba en algunas tareas del Instituto Geográfico Militar. Pero también era un activo miembro del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), circunstancia que no pasó desapercibida para la nefasta Triple A (AAA). El 17 de junio de 1975 le dijo a Taty…, “Chau mamá, enseguida vuelvo” y nunca más volvió. Ese momento signó a Taty Almeida, su madre, por el resto de su vida, convirtiéndola en un ícono del valor y la templanza, hasta que ayer, 14 de junio de 2026, su noble corazón dejó de latir.
En aquel tiempo comenzó su lucha para averiguar el paradero de su hijo Alejandro. Aunque, lejos de amilanarse, se transformó en un personaje dinámico, dotada de una energía que transmitía a pesar de su edad. Cuatro años más tarde, en 1979 en plena dictadura, se incorporó a Madres de Plaza de Mayo.
Cuando en 1986 se produjo la división de esta entidad, pasó a la escindida “Asociación Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora”. Como parte de ese colectivo dio entrevistas, charlas, conferencias, asistió a eventos de diversa índole, siempre en apoyo de causas relacionadas con los derechos humanos, durante los cuales recibió una interminable lista de distinciones, entre otras: Personalidad destacada, de la ciudad en el ámbito de los derechos humanos (2011), Legislatura de la C.A.B.A. Premio de Honor en la entrega de los Premios Democracia 2015, galardón impulsado por el Centro Cultural Caras y Caretas. Visitante Ilustre (2016), Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, visitante Distinguida (2017), Universidad Nacional del Sur. Doctora Honoris Causa (2017), Universidad Nacional de Córdoba. Premio Alicia Oliveira (2018) por la promoción y tutela de los Derechos Humanos, Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires.
Doctora Honoris Causa (2019), UNA (Universidad Nacional de las Artes).
Profesora Honoraria (2019), Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Jujuy. Doctora Honoris Causa (2019), Universidad Nacional de Tierra del Fuego. Premio Dignidad (2019) a las mujeres que luchan por la igualdad de géneros y los derechos humanos, Asamblea Permanente por los Derechos Humanos.
“No hago más que pedirle a Dios que no me lleve hasta no poder tocar aunque sea los huesos de Alejandro”, declaró hace unos meses en una reunión en la CGT.
Su deseo no se pudo concretar en esta dimensión aunque, seguramente, en algún
lugar, no accesible a los mortales, Alejandro esté aguardando recuperar su perenne y esperanzadora sonrisa.
Discover more from DESDE BOEDO
Subscribe to get the latest posts sent to your email.