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Milei: tu ley no es la nuestra

A la derecha de Javier Milei está la pared, oí decir por ahí. Y si uno escucha hablar a este sujeto –solo sujeto a sus convicciones que poco aportan a su propia sujeción– parecería que la aseveración se queda corta. Mario Bellocchio

Escandalizador desde la ridícula “Kanekalón” que cubre su ignoto cerebro, no alcanza a distinguir entre un neoliberal con marcado signo financiero-inmobiliario y un “zurdo”: “¿Sabes qué, Larreta? Como el zurdo de mierda que sos, a un liberal no le podés ni lustrar los zapatos, sorete. Te puedo aplastar aún en silla de ruedas, a ver si lo entendés”, le dijo Milei en una charla del ciclo “Demoliendo mitos”.

Un maestro de teatro podría aseverar que se trata del casting perfecto para el “yo afectado”*.

El Jefe de Gobierno debe haberse sentido desconcertado sobre los conceptos vertidos, antes que ofendido. Si después de mis realidades impopulares del mandato alguien me dice “zurdo de mierda”, algo estaré haciendo mal, sin duda alguna –debe haber pensado Larreta.

Lo concreto es que el deslenguado –cuando menos– de Milei (La Libertad Avanza) se quedó con el tercer lugar, 13,6% de los votos porteños. Juntos por el Cambio encabezó el recuento con el 48,19% y el Frente de Todos los secundó en las urnas con su 24,66%. Parece ser que, entre sus electores, algunos hartos de ciertas tibiezas “decisionales”, prefirieron un “decidido”, por lo menos, a putear al adversario, que lo hace sin tapujos ni fundamentos sólidos.

En un barrio cuya media poblacional lo justificaría –Puerto Madero que forma parte de la Comuna 1, junto a San Telmo, San Nicolás, Monserrat, Constitución y Retiro– Milei se despachó con un cómodo 20% y se colocó en segundo lugar detrás del ¡65,6%! de Juntos por el Cambio.

En la otra punta en cuanto a posicionamiento económico, Parque Avellaneda –Comuna 9, junto a los humildes barrios de Mataderos y Liniers– Milei llegó al 19,5% detrás del Frente de Todos, que lideró con el 41,1%.

En nuestra Comuna 5 –Almagro-Boedo– Juntos por el Cambio colocó un 44% de los votos (43,93%), liderando la interna María Eugenia Vidal. El Frente de Todos, a través del primer precandidato Leandro Santoro arrimó al 28% (27,74%) y Javier Milei en “Libertad Avanza” –diríase que a paso redoblado– alcanzó el 12,48%.

El ascenso universal de la ultra-derecha violenta que responde a razones diversas en cuanto a lo regional, en este caso parecería recoger parte del “voto decepción” de “todos los abrumados por la pandemia” y las víctimas de la precariedad de la economía acorralada por las deudas y las vacilaciones políticas de la conducción, nada que un volantazo a tiempo no pueda subsanar. La pregunta sobre por qué se esperó tanto, queda, sin embargo, flotando en el aire como las expectativas, sin perder de vista que en este recuento se trata de elecciones para dilucidar las internas partidarias y que, por el momento, solo modifica las esperanzas de Juntos y de Milei, que sabe con precisión dónde carajea y seguramente recuerda al “ingeniero” Blumberg que después de llenar la Plaza de los dos Congresos se desvaneció en el aire al descubrirse  su falso título y, sobre todo, su falsa postura ideológica. No vaya a ser que alguien le arrebate el ridículo adminículo que ¿luce? sobre su cabeza y se descubra que se trata de algo así como un Cavallo con peluca…

Pese a estas conclusiones minimizadoras del fenómeno, se torna imprescindible mantener en la mira de observación a este “führer” de pacotilla, no fuera a ser que tuviéramos que lidiar con el reptil antes de descubrir de qué categoría era el huevo como en la Alemania de preguerra.

 

(*) Yo afectado: ejercicio de teatro que propone liberar la expresión actoral de los límites  de reacción que imponen las convenciones sociales, el respeto por el otro y las prohibiciones a ciertas situaciones de la vida de relación que generarían, de no mediar una contención social, el desubicado desborde verbal y hasta físico.

 

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