subcampeonar
¿Demasiada carga puesta en los cañones contra Inglaterra? ¿Exceso de pólvora gastada en un partido que, en fútbol, era una semi y no una final? ¿Panza llena antes del banquete? ¿Sensación, en mente y gambas, de “misión cumplida” previa a la rúbrica? ¿Dosis proporcionales de un poco de cada cosa? ¿O simple superioridad del adversario?
Y cuando alguien con experiencia plantea:
“No sirve de nada salir a festejar un Mundial si nuestra gente no tiene para comer” (Héctor “Negro” Enrique, integrante de la Selección de México-1986, Campeona del Mundo), habría que preguntarle si conoce algún método para transformar en comida no disfrutar la mínima gragea de alegría que representa el triunfo futbolero que, a fin de cuentas, provee un inigualable ámbito de difusión que bien aprovechado, “alimenta”.
La importancia del triunfo deportivo ante Inglaterra excede, sin lugar a dudas, al Campeonato Mundial de Fútbol 2026. Y eso, a nuestro juicio, ocupa el trono de “misión cumplida” en el ánimo de los jugadores y, por lo tanto, resta energías para la rúbrica final.
Y entiéndase que no se trata de desplegar el manual de las excusas. A nuestros futboleros gladiadores les sobran pergaminos para necesitar amparos. Que lo digan los dignos rivales superados durante el juego.
Al adversario, los merecidos honores, nos superó con armas nobles y, aun así, padeció una arremetida feroz luego de haberse puesto en ventaja y con un hombre menos de nuestra parte.
La ucronía de “qué habría pasado si íbamos a penales con un Dibu superinspirado” es solo eso: algo que no forma parte de la realidad, un imposible.
(*) El Gobierno británico presentó un reclamo formal ante la FIFA solicitando una investigación y posibles sanciones para la Selección Argentina luego de que los jugadores exhibieran una pancarta que decía “Las Malvinas son argentinas” tras vencer a Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026.En respuesta, el presidente Javier Milei defendió la exhibición del cartel por considerarlo “válido y lícito”, reafirmando que el reclamo continuará por la vía diplomática. Postura del Reino Unido: Downing Street exigió investigar el acto y voceros del gobierno de Keir Starmer declararon: “Puede que la Copa del Mundo no sea nuestra, pero las Falklands (Malvinas) definitivamente sí lo son”.
Reacción de Argentina: El Gobierno argentino reafirmó el reclamo de soberanía sostenido por la Constitución Nacional, insistiendo en que la recuperación del territorio se logrará por la vía pacífica y diplomática.
Discover more from DESDE BOEDO
Subscribe to get the latest posts sent to your email.
