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“Las locuras de Cristina”

Por Mario Bellocchio. El tono del presidente Macri denunció claramente su preocupación por el dictamen del próximo miércoles en el Senado sobre las tarifas de servicios esenciales

El tono del presidente Macri denunció claramente su preocupación por el dictamen del próximo miércoles en el Senado sobre las tarifas de servicios esenciales –que tiene ya media sanción de Diputados–, sobre su retroceso a lo que se pagaba a fines del año pasado donde, dicho sea de paso, ya se padecía un incremento cuantioso. Esta vez, en tono entre quejoso e implorante, pidió “responsabilidad” a la oposición en el debate por las tarifas suplicando a los legisladores peronistas a que “no se dejen conducir por las locuras que impulsa Cristina Fernández de Kirchner.

Con la testimonial presencia del ministro de Producción, Francisco Cabrera, Macri reiteró tozudamente que no habrá marcha atrás con el incremento tarifario.

“Les pido a los senadores y gobernadores peronistas que sean responsables con el futuro de los argentinos y que no voten una ley inconstitucional. Les pido a los senadores que demuestren que existe un peronismo responsable que no se deja conducir por las locuras que impulsa Cristina Fernández de Kirchner”, en irrespetuosa calificación a la discrepancia de criterio con la Senadora.

“Durante años nos hicieron creer que los subsidios eran gratis, que la energía es barata, que no cuesta” –señaló– “es mentira que los subsidios al gas y a la electricidad no los paga nadie, se pagan con más inflación y más deuda”, señaló el gestor central de esta inflación galopante que no desaparece con los aumentos siderales de las tarifas y la brutal caída del consumo de las clases menos favorecidas por la situación económica.

“Esa mentira nos impidió tomar conciencia del valor real de la energía y no la supimos cuidar. Sé lo que pesa una actualización de tarifas en el bolsillo, sé que no es fácil. Si hubiera habido otra manera, créanme que lo hubiera hecho. Si hubiera existido algún otro camino, lo hubiera tomado. Qué más quisiera yo que los argentinos tuvieran todo y más fácil”, siguió pontificando sin aclarar que hay una elite de argentinos para los que sigue trabajando arduamente para que tengan “todo y más fácil”.

Ahora bien, con respecto a “si hubiera otra manera”: ¿Analiza el Gobierno seriamente otra manera de solucionar el conflicto tarifario? ¿Solicita el Gobierno a las empresas concesionarias de los servicios públicos un análisis de costos y una rentabilidad acorde? Claramente no. Se pierde ágilmente la convicción –que no llegó a instalarse nunca– de que son “concesiones de un servicio público” y se les otorga la neoliberal potestad de fijar sus costos y tarifas sin rendir cuentas de ninguna índole.

Si bien es cierto que la política de subsidios del Gobierno anterior necesitaba un ajuste para que no resultara tan indiscriminada, es igualmente verdadera la necesidad de la existencia de energía subsidiada para un amplio sector social para el que, de otra manera, debe retirarse, como está sucediendo con estas políticas, del consumo generando un enorme vacío paralizante, inclusive, de la pequeña y mediana industria.

“Confío en que van a actuar –los senadores–de manera racional porque la etapa del despilfarro terminó. Argentina no puede gastar más plata de lo que le ingresa. Apelo a la responsabilidad de senadores y gobernadores peronistas. No me voy a cansar de convocar a todos los sectores a dialogar, a acordar, a buscar puentes para transitar juntos el camino de la verdad y la racionalidad”–señaló enfáticamente.

En tiempos en que no se puede contener la disparada del dólar y se asigna a las LEBACS un 40% de interés generando un sideral negocio financiero suena, cuanto menos, primario, calificar a los subsidios de despilfarro. Aunque ante este panorama es deseable, sí, que los senadores actúen de manera racional.

“He escuchado mucho la importancia de reducir el déficit fiscal, para no depender más del endeudamiento externo y no generar más inflación. Sin embargo, no he escuchado ninguna propuesta que vaya en esa línea. Las leyes mágicas para volver a los precios de las tarifas del año pasado claro que suenan bien, pero ¿qué pasa con el agujero fiscal que dejarían?; ¿de dónde sale el dinero para poder taparlo?. No tenemos ese dinero y hace más de 70 años que el Estado gasta más de lo que tiene”, agregó.

¿Es éste el mismo presidente que acaba de “recular” con el propósito de suspender la quita porcentual programada –por él mismo al asumir– de retenciones a la soja ante la frenada “del campo” por la “osadía”? Hay una larga lista de acciones para reducir el déficit fiscal que exceden la extensión de este artículo, entre las que no debería estar ausente que salden su deuda impositiva los anteriores permisionarios del Correo Argentino (Atención, familia Macri).

Seguidamente y basado en amañadas estadísticas de ignoto origen insistió en que “Los argentinos también tenemos que hacer nuestra parte. Así como nuestros hermanos chilenos y uruguayos han podido consumir de manera más eficientes y pagando tarifas aun más altas que las nuestras, nosotros también podemos hacerlo. Mientras se está dando este debate por el aumento de las tarifas, el consumo en los hogares sigue aumentando. En abril aumentó 8%. Es muy importante que adoptemos hábitos muy sencillos en nuestros hogares”.

Como la exhortación a “poner el aire en 24 grados y no tener que abrigarse en casa en pleno verano” perdió vigencia por razones estacionales, ahora sugiere el reemplazo en los hogares de las lámparas tradiciones por las de sistema led, “que consumen un 80% menos de energía”. ¿Cómo explicarle que los 200 pesos que vale la led más barata hay una enorme cantidad de gente que debe usarlos para el guiso familiar? El que no puede pagar electricidad que se alumbre con velas y el que no tiene para el gas que use un brasero. Son épocas de “comer y descomer”. ¿Y el Estado a quién protege? En las políticas neoliberales, el Estado protege solo a los negocios privados.

Finalmente, lo mejor –y acertado– de su breve disertación de nueve minutos, fue el colofón que debería fungir como autoconsejo para ser realmente eficaz:

“No importa quién esté hoy en el Gobierno. Tenemos que ser capaces de mirar más allá de nuestros egos y tomar decisiones pensando en todos, con buena fe, con corazón y con la mirada puesta solo en un futuro mejor para los argentinos”.

Rompa los espejos, presidente, y tome decisiones pensando en todos, con buena fe, con corazón y con la mirada puesta solo en un futuro mejor para los argentinos.

 

Fuente del discurso presidencial: Télam

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