La telenovela palaciega
Javier Milei, hoy presidente, más tarde quizá también, o conferencista, pero siempre “standapero”, agravia la historia de nuestro país cuando no hace defender en los foros internacionales, con el vigor correspondiente, nuestra soberanía y minimiza con tontas comparaciones la relación con otras civilizaciones.
Seguramente, siguiendo el desarrollo del mundial de fútbol que terminó, hace relaciones “graciosas” con Suiza, ellos –desliza–
sólo hacen relojes o chocolate y nosotros dulce de leche. Podrá ante cualquier consulta evaluar pequeñas diferencias como nuestros 2.780.000 km2 que llegan a 3.800.000 si sumamos como corresponde al territorio antártico con las dimensiones de ellos que es de 41.291 km2; podrá decirnos que frente a nuestras extensiones sólo tenemos una población cercana a los 50.000.000 y ellos se comprimen con 9.000.000. Sabrá, después de desprestigiar a nuestras industrias, nuestro agro, nuestra ciencia, que ellos también son poderosos en la industria farmacéutica y que tienen una variedad de quesos muy valorados en el mundo. Y lo que es fundamental a la hora de comparar, que son neutrales y nuestro país, por su necedad declara la guerra a varios países al posicionarse junto a Estados Unidos e Israel.
Parece querer desconocer que la soberanía de los estados no se circunscribe a la defensa de los límites. Que en la geopolítica de esta era la economía y la defensa de los intereses de las llamadas tierras raras son imprescindibles y que su política va en sentido contrario, ya que su actitud de sumisión hace que los mismos norteamericanos como Trump, Rubio y Lamelas las describan públicamente como propias.
En el mientras tanto, presenta un proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada luego de querer rematar las tierras al mejor postor extranjero y destratando a los pueblos originarios sin reparar que la extracción de los recursos naturales, no es sólo a una comunidad sino a la Nación misma. Lo que están promoviendo no es atraer inversiones, es, sin tapujos, entregar soberanía.
Si lo lograra, no podrá justificarse diciendo que son las consecuencias de haber perdido una guerra que se dio muchos años después de haber sido una tierra intrusada, con una población implantada y no habiendo respetado ningún código de guerra.
Sólo a modo de ejemplo, como se podría encarar un avance en las negociaciones como hizo España con el Peñón de Gibraltar, que es poco, pero es algo, después de declarar públicamente que los intrusos invasores son los que tienen derechos a hacer lo que quieran; que las Islas Malvinas nunca serán nuestras y que nos aconseje que hagamos el duelo sin dolor.
Está en sintonía con su exministra y actual senadora que las quería vender, o con su actual vocero Adrián Ravier que por la actitud de los jugadores de la Selección (al decir del técnico Scaloni, la calificación correcta que por supuesto comparto, es que son personas que juegan al fútbol) nos califica de actitudes de república bananera cuando hay una muestra de dignidad.
En el mientras tanto siguen con el proyecto de reforma laboral, no para controlar a los sindicalistas sino, principalmente, para quitar derechos a los laburantes, y al volver a la estafa de las AFJP, le siguen quitando aportes a ANSES, ya bastante alicaído, contribuyendo a la inanición de los jubilados, y beneficiando a las grandes empresas que “legalmente” dejarán de aportar.
Ya es indisimulable la pérdida de puestos de trabajo, el endeudamiento de las clases de menores ingresos y como dijéramos anteriormente, el vuelco de gran parte de la juventud a la marginalidad como única alternativa de subsistencia.
La situación apuntada, sumada a las desregulaciones propiciadas por el gobierno impulsan a las apuestas online, con las consecuencias imaginables.
Al tiempo nos siguen entreteniendo con las disputas entre Milei y Villarruel, la que podrá ser tildada de muchas cosas, pero no, como hiciera Frondizi con Gómez, de comunista. Y mientras seguimos la telenovela, siguen colonizando los cargos en la justicia, con la misma vara que usan siempre, con la complicidad del macrismo y muchos radicales. La vara que “mide” a la Dra. Ana María Juan, que es esposa del Juez Martínez De Giorgi que tiene la causa Libra, para que sea jueza, le da la prórroga al juez Pesino, cumplidos sus 75 años, que es quien con su fallo destrabó la reforma laboral y le niegan la misma a otros no tan “proclives”.
La misma vara que cuestionó la postulación de otra por ser pariente de un periodista no accesible.
Esa “justicia” que de la mano de Angelici garantizó la impunidad de los responsables del seguimiento de los familiares que fueron víctimas en el hundimiento del ARA San Juan.
La misma “justicia” que sigue en mora en la causa AMIA y por la que la Iglesia pidió en referencia al crimen de los curas palotinos.
La misma “justicia” que todavía no encontrara “indicios” que le permitan a Adorni seguir en libertad, el mismo que dijo mentir obligado porque si no tenía que pagar impuestos.
Para no olvidarnos que vivimos en esta Ciudad de Buenos Aires, la policía sigue reprimiendo, tanto cuando el pueblo se junta para protestar o para festejar, y mete en cana a trapitos y cuida coches, jactándose de que lo hace para mantener el orden que no garantiza.
Sí, hay que reconocer que después de muchos años se ve obligada a regular las aplicaciones de viajes, con lo cual pondría en igualdad a las mismas con los taxis.
Para tratar de terminar esta nota con alguna mueca más amable, hay curas que están utilizando la Inteligencia Artificial y las redes para catequizar con mensajes en los que incluyen a Mafalda, y escritores y periodistas que para incentivar que los niños escriban y desarrollen su capacidad e ingenio les piden que le escriban a Manuelita “la tortuga”. No todo está perdido, aunque nos quieran convertir en zombis.
Y en la Universidad de Buenos Aires, aunque desfinanciada, nació el primer cerdo de América Latina modificado genéticamente para ser utilizado en trasplantes.
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