Sobre “El Destape”
EDITORIAL sobre el programa El Destape
Queridos, muy queridos muchachos de “El Destape” (una de las contadas fuentes de información y opinión de la oposición coincidentes con la propia).
Hay veces en que uno, que algunos años de experiencia tiene en ésto, quisiera preguntarles qué asesoría tomaron para intentar agregar imagen al programa de radio “El Destape” (radio y punto, AM 1070). Y parece, por los resultados, que consultaron a entendidos en computación que los asesoraron sobre monitores (1) y no televisores y que del audio ignoran todo, tanto que cuando aparece una imagen ilustrativa acompañando al periodista, el sonido se entrecorta y se torna inentendible.
O invitados no presentes en el set cuya ecualización inadecuada de origen hace incomprensible su discurso.
En un “conspirativo” comienzo pensé en sabotaje y luego de las primeras consultas a conocidos que lo veían por canal 20 de Telecentro como programa de cable y les pasaba lo mismo, llegué a la conclusión de que era un error de fábrica que no se estaba en condiciones de subsanar por razones ajenas a mi comprensión. Porque, convengamos, para protestar como telespectadores es bastante farragoso el camino por no decir imposible de transitar.
Cuando, pongamos por caso, Ari Lijalad, sugiere pasarse a You Tube porque va a mostrar algunas imágenes, se dirige a quienes están ante el monitor de una computadora, una pantalla de definición y manejo sensiblemente diferente al televisor, monitor para el cual te podés dar el lujo de programar tipografías pequeñas y contrastes débiles con los fondos, sin riesgo de comprensión. Hasta un zócalo en degradé de amarillos con letra ¡¡Blanca!! –como sucede–, cuando los más elementales principios de diseño aconsejan incrementar el contraste: ante un fondo débil, tipografía oscura. O un scroll (2) al pie de la pantalla con novedades, de tipografía liliputiense, altamente ilegible transmitido por televisión.
Todo lo que digo está referido a la visión de pantalla de You Tube en una compu por confusión con el medio de difusión elegido (creer que un televisor se puede manejar como si fuera un monitor de computación donde uno tiene acceso, inclusive, mouse mediante.)
Lo que resulta incomprensible es la frecuente interferencia de los zócalos tituleros con imágenes de gráficos a los que el zócalo oculta referencias como, por ejemplo, la línea roja es salarios y la amarilla inflación o las fechas de lo que se ilustra, con lo que el gráfico resulta incomprensible, tan incomprensible como el dislate de producción (¡sacá el zócalo que molesta!). Y esto ya no se trata de una confusión de medio de propalación. Es desconocimiento, liso y llano, de las reglas más elementales de composición y encuadre para la comprensión de lo expuesto.
Si insisten con la supervivencia de un canal de cable (en Telecentro, el 20) llamado “El Destape”, deben, prontamente, adaptar las pantallas a la televisación a más de la difusión por Internet:
- Corregir el contraste en los zócalos.
- Agrandar el tamaño de la tipografía de los “scrolls” de información al pie de la pantalla o no usar scrolls.
- Sincronizar correctamente el retiro de los zócalos cuando obstruyen la visión del gráfico o partes esenciales de la imagen que se presenta en pantalla.
- Proporcionar un audio calidad broadcasting (3) en todo momento de la emisión
- La gráfica supone información ¡visible! en sus coordenadas y una producción cuyos contrastes y tamaños hayan pasado por una supervisión técnica del medio en que se emiten.
- y que los zócalos no obstruyan.
La producción técnica de correctos encuadres robóticos no alcanza para la comprensión de lo difundido. Soy consciente de las características de “botella al mar” del presente mensaje que, al fin y al cabo, pasa a integrar mi pequeño aporte como medio barrial.
Compañeros “destapados”: los telespectadores los necesitamos como fuente de información fidedigna que nos saque del marasmo mileísta.
¡Fuerte abrazo!
(1). El monitor está planificado para ser observado a corta distancia –generalmente unos 30 centímetros– mientras que el televisor se ubica a una distancia considerablemente mayor del espectador donde los cuidados sobre la planificación de imagen deben basarse en el tamaño de los textos, su legibilidad en cuanto a contraste con el fondo sobre todo en los ahora denominados zócalos y tener especial cuidado en que su lectura no entorpezca en lugar de ayudar a la interpretación de conceptos.
(2). Scroll: texto que se desplaza en el sentido de su lectura en algún lugar de la pantalla (generalmente, cabecera o pie).
(3). El audio con calidad de broadcasting (emisión) garantiza un sonido nítido, sin ruidos de fondo y profesional, crucial para la inmersión de la audiencia en radio, TV y streaming.
