Lanata: la imagen oficial

De cómo un incalificable energúmeno, vociferador consuetudinario de insultos y bajezas, dilapidador de odios de todos los matices incluido el de execrar a “la grieta” cuando es uno de sus responsables  y seguro fogoneador de su permanencia e incremento, puede ser adalid periodístico de un segmento social cuya proclama “moral” sacraliza a la república, a la libertad y a la democracia.

No acostumbro a redactar en primera persona, solo a firmar responsablemente mi opinión tan subjetiva como sujeto que soy… Y digo que voy a utilizar el primer pronombre de las conjugaciones porque como estoy tentado de ejercer el “yo afectado” teatral –aquel viejo “otro yo del Dr. Merengue” de Divito– para combatir el fuego con fuego y mandar a esta barbada esfera fumante al más recóndito rincón que se merece largamente, voy a autoprotegerme con el cuidadoso parloteo que genera el “yo digo que…”

Yo digo que…, este infame detentador de la función periodística, muy largamente disimulada tras su rol de mercenario al servicio incondicional de quien le llene los bolsillos (1), ha cometido lo que a mi criterio, se transforma en la bajeza más denigrante de su carrera de homo-stercore.

El domingo 16, durante la transmisión de “Periodismo para todos”, un “pozo negro” de la televisión de aire pomposamente denominado “programa periodístico” que hasta resultó distinguido con el Martín Fierro del rubro –júzguese la calidad de los jurados o del resto de las producciones en competencia– puso en el aire a un niño de 12 años acusado de robar a un jardín de infantes en Villa Caraza, Lanús. El menor aseguró haber matado a un “transa” y baleado a un hombre que quiso robarle parte de un botín.

La producción no se privó de trasgredir todas las leyes y convenios –hasta internacionales– en materia de derechos de protección a la infancia, siendo flagrantes, más allá de los juicios personales que merezca el hecho, los procedimientos de puesta en cámara del menor –aunque desenfocado su rostro– con su propia voz y con el auténtico apodo por el que se lo conoce –el Polaquito– aun por encima de su nombre real.

Los propósitos de semejante desatino son indisimulables: mostrar el estado en que nos dejó la Provincia de Buenos Aires la “pesada herencia”, no ya con un serio rastreo que propicie el rescate y entregue un serio informe periodístico, sino de la manera más amarilla, escabrosa y delictual posible tratándose de un menor.

Ayer lunes, inclusive, el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) acusó al programa “Periodismo para todos” y al Municipio de Lanús de secuestrar y coaccionar al menor para la entrevista transmitida en el programa del domingo. Hoy martes por la mañana, Juan Grabois, referente del movimiento, aceptó el llamado de Radio Mitre para el programa “Lanata sin filtro” y acusó al aire: “Usaron la imagen de un niño para vender un producto comercial. Van a tener que explicar cómo llegó ahí ese chico. Lo coaccionaron para llevarlo”. “A mí me parece despreciable lo que ustedes hacen, es aprovecharse de un menor”.

A continuación se desarrolló un ¿diálogo? de casi media hora donde Grabois no se privó de decirle lo que pensaba a Lanata de su execrable show del domingo, sin perder la compostura.

Mientras tanto al “conductor” no lo detuvo ni el Papa a la hora de las diatribas.

–GRABOIS: Nosotros no tenemos el poder que tiene usted. Si nosotros tuviéramos la cuota de poder que tiene usted, a la cuota de poder que le da esta sociedad la usa para el mal.

–LANATA: ¿No tiene poder?, tiene un amigo en el Vaticano, un amigo camporista con bastante poder.

–GRABOIS: Yo no tengo ningún amigo con poder, si usted tiene problemas con el Papa, lamentablemente no los va a poder resolver con él porque desde su mediocridad no tiene acceso a esa posibilidad.

–LANATA: No, pero capaz llamamos y hablamos con Dios derecho.

–GRABOIS: Tampoco creo que lo atiendan.

 

A la hora de exhibir impunidades, Lanata se mostró generoso:

–GRABOIS: La Justicia tarde o temprano llega, en este mundo o en el otro…

–LANATA: Si es una amenaza, dígalo más claro.

–GRABOIS: No es una amenaza, la Justicia tarde o temprano llega. Yo le voy a hacer una denuncia penal.

–LANATA: No hemos perdido ninguna, averigüe en Tribunales.

Tampoco dejó de lado su habitual verborrea obscena, ni ninguna de sus habituales chicanas y culminó la faena –con palpable exceso de insultos y carencia de argumentos– con una irritadísima despedida al “¡invitado!”: “Grabois: ¡váyase a la mierda!!”.

¡Clack! ¿A qué perder tiempo con este “pelotudo”, no? Miren si el padre del blindaje mediático se va a preocupar por este tipo de “salames populistas”.

Y yo…, yo sigo preguntándome, realmente desconcertado, cómo un incalificable energúmeno, vociferador consuetudinario de insultos y bajezas, dilapidador de odios de todos los matices incluido el de execrar a “la grieta” cuando es uno de sus responsables y seguro fogoneador de su permanencia e incremento, puede ser adalid periodístico de un segmento social cuya proclama “moral” sacraliza a la república, a la libertad y a la democracia.

 

(1) Estas palabras las pronunció Jorge Lanata  y Ud. puede verlas y escucharlas en http://www.youtube.com/watch?v=ONpkE5WCJrY , el canal de videos de “Desde Boedo”.

“Vi en el fin de semana un aviso, en el medio de toda esta discusión por la Ley de Radiodifusión, adonde el grupo Clarín dice: “TN puede desaparecer”. Más allá de que esto es mentira, porque no es así…, si ustedes ven la Ley de Radiodifusión se van a dar cuenta de que lo que pasa es que vos no podés tener un cable y un canal de aire a la vez, pero si podés tener hasta 9 señales que no sean nacionales. Y dentro de esas 9 señales Clarín podría mantener TN tranquilamente. Podría tener que cerrar alguna, si tiene 16, por ejemplo. Alguna, o 4, o 5, pero no necesariamente TN. Quiero decir: es un mensaje muy manipulado para que vos pienses: ‘queremos que la información desaparezca’. Podría desaparecer Retro y nadie diría nada. Pero después me quedé pensando otra cosa: la utilización de la palabra ‘desaparecer’ en la Argentina es realmente poco feliz. Durante los 10 años que acá desaparecieron miles de personas, Clarín no se caracterizó por decirlo. No sólo no se caracterizó por decirlo, no tuvo ningún empecho (sic) en que desaparecieran varios miles de personas, e hizo varios negocios mientras desaparecían varios miles de personas, entre otros Papel Prensa, que fue una empresa del papel susbsidiada por el Estado que les permitió crecer como crecieron. Entonces, que quienes en algún momento por omisión o por silencio. O como quieran verlo. Consintieron las desapariciones, usen ahora la palabra “desaparición” como argumento para mantener un negocio, me parece realmente poco feliz. Yo no tengo nada contra TN, tengo amigos laburando ahí. Podría no tenerlos, no importa…, esa discusión es menor. TN no va a desaparecer. Pero no usemos la palabra ‘desaparecer’ en este país donde mucha gente realmente desapareció.”

En homenaje a Ripley: “Créase o no”, son frases dichas en 2009 en el programa “Después de todo” conducido por este sujeto que deshonra la profesión –la de periodista– que los 7 de junio celebramos su día y a la que orgullosamente pertenezco.

Mario Bellocchio

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