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Si tenés un autito ¡agarrate!

Por Mario Bellocchio |

El gobierno porteño ha encontrado un filón entre los “felices propietarios de un vehículo automotor”. No piense mal. Seguramente es una contribución de la administración macrista por el Bicentenario, a la seguridad vial de los “potentados” porteños que aun conservan el vicio al que les hicieron creer –el Gobierno anterior– que tenían derecho: un autito de más de 60000 kilómetros andados.

Y, claro, es una carrindanga a la que hay que controlar y ¡exigir! que tenga todas sus piezas como salidas de fábrica. Y, de paso, para que los “ases del choreo” no se tienten con el “modelito de colección” te grabaremos las puertas y el capó por una módica suma nunca superior al valor de tres pizzas.

Sucesivas postergaciones dejaron de serlo y la ley 3708 sancionada por los beneméritos señores legisladores en 2011 que establece que todos los vehículos deben registrar el número de patente en capot, puertas y baúl pasa a la vía de los hechos compulsivos. Por ahora, y sólo por ahora, el trámite que “ya” es obligatorio cuesta la módica suma de 650 pesos y para concretar el grabado hay que pedir turno en alguno de los ocho talleres habilitados por el GCABA.

A pesar de que en Córdoba tuvieron que dar marcha atrás con la medida –nunca mejor aplicado que para un automóvil–, aquí parece que no tenemos las ínfulas cordobesas y digerimos la galletita llamada RVA (grabado de autopartes de vehículos automotores), que se agrega a la VTV (Verificación técnica vehicular); pareciera que con sólo aplicar siglas se le da jerarquía a lo que en realidad es uno de los medios de imponer nuevas cargas a los exhaustos bolsillos del contribuyente.

En la tierra del cuartetazo, el intento terminó en escándalo. Favorecida una empresa con la concesión de la tarea, la protesta fue de tal tono que el Gobierno emitió un decreto dejando sin efecto la norma votada en 2012. Y además, devolvió el dinero a quienes ya hubieran realizado el trámite luego de haber rescindido el contrato a la empresa de grabado de autopartes beneficiaria de una rentabilidad de 10 millones de pesos mensuales.

“Es una estafa. Si el Gobierno quiere trabajar seriamente tiene que trabajar en la venta clandestina de autopartes que la policía sabe donde están”, argumentó el legislador radical Rodrigo de Loredo, uno de los más ácidos críticos de la ley.

“Le recordamos que la ley 3708 se encuentra en plena vigencia y establece la obligatoriedad del grabado de autopartes para todo el parque automotor radicado en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires constituyendo una eficaz herramienta de prevención contra el robo automotor para su posterior comercialización ilegal” –dicen los envíos conminatorios del GCABA. Llama la atención la facilidad con que los legisladores tratan y aprueban y el ejecutivo pone en marcha y coacciona, leyes que pasan las responsabilidades del Gobierno al ciudadano, haciéndolo cargo ¡y con costo adicional! de su propia seguridad.

Una singular síntesis de comentarios feisbuqueros de la página habilitada por el Gobierno porteño para evacuar dudas, revela las quejas más generalizadas: “¿No es más fácil investigar los desarmaderos?”. “Mala manera de sacarnos plata, disculpen, en ésta no estoy de acuerdo, no sirve de nada. Robos va a seguir habiendo, necesitamos eliminar delincuentes y no seguir cargándonos a los ciudadanos con gastos inútiles”. “Ya de por sí, uno paga localizador, entre otras cosas”. “Grabamos los cristales para evitar el robo del vehículo por parte de los delincuentes comunes y tenemos que aceptar que GCABA, o sea los delincuentes VIP, nos roben a nosotros sin poder tener la libertad de optar. El gobierno de la ciudad debería brindarnos la seguridad que corresponde por los impuestos que pagamos y no lo hace”. “Sigue la inventiva de políticos y funcionarios para recaudar”

Señala el legislador Alejandro Bodart (MST-Nueva Izquierda) “La web oficial explica que ‘así nos cuidamos entre todos’… Más bien parece que el gobierno macrista se desentiende de garantizar la seguridad de los automotores, mientras ‘le cuida’ el bolsillo a las prestadoras amigas”. Y agrega sobre tarifas y ganancias: “Del costo unitario actual de $ 520 (N. de la R.: ya aumentó a $ 650), $ 146 son para el trámite y la empresa que graba se queda con $ 374. Pero según la Ley Tarifaria 2015 (ley 5.238, art. 133), el canon anual que cada empresa de grabado le paga a la Ciudad es de apenas $ 13.000 al año. O sea que, con grabar 34 autos la empresa ya cubre el irrisorio canon anual”.

Sandra González, de Adecua (Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de la Argentina) señala que “la finalidad de esta disposición es ‘meramente recaudatoria’. ¿Cuál es el beneficio de tener esto? Toda la carga es para el usuario, para el consumidor y terminamos pagando todos un servicio que debe dar el Estado”. Y sobre otro aspecto de la imposición legal “Debería ser público el procedimiento por el cual seleccionaron los talleres de grabado”.

Lo concreto es que se están enviando masivamente intimaciones a los infractores, que así se considera a los que no han cumplido con el compulsivo grabado indicado por ley, pero que sufrió tantas postergaciones y tan escasa o nula difusión de la reanudación de vigencia, que merecería una consideración de distinto orden por parte de las autoridades de aplicación.

Ahora, si le gusta que lo graben y quiere quedarse tranquilo, el primer paso es sacar turno vía internet en http://www.buenosaires.gob.ar/turno-autopartes

Ahí se va a encontrar con la página del GCABA:

Pulse “Acceder al aplicativo”

Accede a:

Complete los datos: un par de detalles: 1) el número de DNI de corrido sin puntos. Y si tiene sus años y no completa ocho dígitos, agregar un cero delante. 2) el teléfono debe ser colocado de corrido sin puntos, separaciones o paréntesis en caso de ser celular.

Listo. Ya está a salvo de que lo anoten en la lista negra y le llegue una multita por infracción a la ignota ley. El monto de la sanción para quienes no hayan hecho el grabado en tiempo y forma, es de 150 UF (Unidades Fijas). Habiéndose fijado el valor de la UF, según lo publicado en abril de 2016 en el Boletín Oficial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en $7,70, esta infracción se cotiza a $ 1.155.-

También se puede acceder a la inscripción para el grabado por teléfono al 5252-8866 de lunes a viernes de 10 a 17.30. Luego se debe concurrir con el vehículo al taller elegido y con la documentación que se solicite según el caso. Si se trata de propietario de un usado que graba por primera vez sólo requiere “Cédula verde” y DNI.

 

¡Espere, espere! ¿Ya grabó? Bueno, no festeje nada. El Gobierno porteño a cargo del ínclito Larreta, le tiene reservada otra nueva contribución al erario. Otra sigla. La VTV (Verificación técnica vehicular) que estará vigente desde el mes que viene –julio–.

Según explicaron desde la Secretaría de Tránsito y Transporte de la Ciudad, se controlará el tren delantero, los frenos, el chasis, la dirección, los neumáticos, cinturón de seguridad, matafuegos, la emisión de ruidos y gases, además de los papeles del vehículo. En caso de estar en regla, se pegará una oblea en el parabrisas hasta el año siguiente en que te currarán nuevamente con la misma excusa. En cambio, si se detectara alguna falla, el propietario del auto tendrá 60 días para repararla y luego deberá volver a la VTV, que se hará gratuitamente.

El costo de la operación vehicular se calcula superior al de la Provincia de Buenos Aires que actualmente le mete la mano en el bolsillo a los contribuyentes por la suma de $501.66 siempre y cuando tengas la oblea anterior al día. Si no la suma se eleva a $542.33.

Acá, en la Ciudad, el bueno de Larreta nos tiene reservada una sorpresa con los números, aunque ya anticipa que serán superiores a la Provincia y que, seguramente, como todas las tarifas que nos impone este Gobierno, estarán en manos de los “ceos” gobernantes.

Los autos que no cumplan con este requisito afrontarán multas que van desde las 100 Unidades Fijas (Revaluadas en abril de 2016 a $ 7,70) a 400, o sea de $770 a $ 3.080.- Simultáneamente aumentan las patentes un 27%, los seguros, etc., sin contar la suba del precio del combustible y asociados. “No obstante, la VTV es un requisito obligatorio votado en la Ley Nacional de Tránsito de 1995”, aclaran, por si las moscas. “Esta es de garcas anteriores, no es nuestra”.

Los turnos para realizar la VTV se darán progresivamente. Todos los propietarios de vehículos con más de tres años de antigüedad o más de 60.000 km tendrán una fecha asignada, según su número de terminación de patente.

Concretamente, las patentes terminadas en 1, tendrán que hacer la VTV en julio de 2016; en 2, en agosto de 2016; en 3, en septiembre de 2016; en 4, en octubre de 2016; en 5, en noviembre de 2016; en 6, en febrero de 2017; en 7, en marzo de 2017; en 8, en abril de 2017; en 9, en mayo de 2017; en 0, en junio de 2017.

Los talleres habilitados: Donado 493, Tronador 115, Herrera 341, Guanahani 322, Dr. R. Carillo 514, Avenida Cruz 1711, C. Castillo 3140, Av. Vélez Sarsfield 566, Santa María del Buen Aire 1001, Culpina 1363 y Av. 27 de Febrero 5843.

La era de la alegría porteña con globitos amarillos ha llegado hasta los automovilistas.

Una buena medida evaluatoria de la incorporación de estos “curros en siglas” puede darse en la Provincia de Buenos Aires donde la VTV rige desde hace cinco años y aún no ha aparecido una sola encuesta, ni siquiera un sondeo, que chequee si han disminuido los accidentes por la aplicación de estas costosas –para el sufriente contribuyente– y pingües –para los prestadores– inspecciones técnicas que han demostrado su inutilidad si no se ejerce el control de obleas posterior. Porque convengamos que las detenciones policiales de control se dedican a cédula y registro. El resto: se siguen viendo circular impresentables y peligrosos cascajos sin luces a los que nadie detiene ni señala.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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