La represión de la memoria
Memoria no refiere únicamente a recordar esos hechos aberrantes, sino que conduce al rescate de la historia omitida, del ataque sistemático ejercido por los dictadores contra nuestra sociedad. Y memoria también refiere a reconstitución, reparación y regeneración de redes sociales desintegradas, y esto por medio de la indagación crítica de los hechos históricos.
Ninguna cohesión social se logra a partir del olvido. Pero el discurso del actual gobierno tiende a instalar en el imaginario social una suerte de cultura política del olvido. Así como para justificar su política económica exclusora exalta al privatismo, demoniza “lo estatal”, promueve el individualismo y proclama epidérmicamente la muerte de las ideologías, todo dentro del objetivo de derechización de la sociedad argentina.
Este discurso, que permanentemente desestima toda crítica que cuestione sus preceptos ideológicos, ahora intenta sepultar los crímenes cometidos bajo el sepulcro blanqueado del “progreso”.
La disolución del pasado apelando al olvido colectivo hecha desde el discurso oficial se instrumenta en lo que Raymond Williams (1980) denominara tradición selectiva, “una versión intencionalmente selectiva de un pasado configurativo y de un presente pre-configurado, poderosamente operativo en el proceso de definición e identificación cultural y social”.
En efecto, se pretende borrar de la memoria colectiva la evocación de los hechos represivos para pre-configurar otra versión de la historia, pre-moldeada por la ideología del poder. Hoy se pretende continuar la obra de aniquilación de toda forma de pensamiento y producción cultural, política e ideológica que se hiciera durante la dictadura, ahora por medio de la apelación al olvido y la reconciliación además de ejercitar una apología de las aberraciones a la que insisten en llamar negacionismo.
La barbarie represiva de la dictadura está inscripta en la memoria colectiva. Hoy reclamamos que no se entierre bajo el cemento una porción de la historia, que no se narre la versión seleccionada por los dictadores.
