Caminar por el espacio

El 18 de marzo de 1965, del que se cumplieron 55 años, por primera vez un hombre salió de su cápsula espacial a pasear por el espacio sideral. Por Fernando Del Corro
Alekséi Arjípovich Leónov

Se trataba del siberiano Alekséi Arjípovich Leónov, un ingeniero, piloto y cosmonauta nacido el 30 de mayo de 1934 en Listvianka, Irkutsk, Rusia, entonces parte de la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas y fallecido, a la edad de 85 años, el 11 de octubre de 2019, hace pocos meses, en el Hospital Burdenko, de Moscú, tras una larga enfermedad.

Miembro del entonces gobernante Partido Comunista de la URSS, en 1960 había sido seleccionado como parte de un grupo de veinte pilotos de la Fuerza Aérea de ese país para conformar el elenco de futuros cosmonautas, otros diecinueve camaradas comunistas. En enero de 2011 falleció el último de sus cuatro compañeros del “Programa Vosjod”, al que sobreviviera por ocho largos años.

Todo estaba organizado para que su experiencia como paseante espacial se realizara durante la misión “Vosjod 1” pero fue cancelada y el paseo fue reprogramado para la “Vosjod 2” donde pudo concretar su caminata el citado 18 de marzo de 1965. Leónov estuvo en el exterior de la aeronave algo más de 10 minutos, 729 segundos exactamente, atado a la misma por una correa de 5,35 metros.

La hazaña requirió un entrenamiento que se prolongó durante un año y medio con disciplinas que le permitieran adaptarse a la ingravidez a la que debía lanzarse. Según recuerda Leónov, cuando intentó regresar al interior de la nave, inicialmente no pudo hacerlo porque a raíz de su estancia en el vacío espacial su traje se había inflado de tal manera que no le permitía volver a ingresar, de modo que tuvo que abrir una válvula que le permitiera descomprimir la vestimenta para que, así desinflada, no excediese las dimensiones del portal de entrada.

Hasta su retiro en 1991, veintiséis años después del paseo espacial que lo hiciera célebre, cumplió numerosas tareas de significativa importancia en la materia; entre ellas fue el comandante de la tripulación soviética cuando se llevó a cabo la “Misión Apolo-Soyuz”, realizada en forma conjunta entre la URSS y los Estados Unidos de América entre el 15 y el 24 de julio de 1975. Fue ese su segundo viaje al espacio, concretado poco más de una década más tarde que aquél de la célebre caminata.

Hoy recordado por el cráter lunar Leónov y por el asteroide Aleksejleonov, designados así en su memoria, en 1968, tres años después de su paseo espacial, fue elegido para comandar la Soyuz en una circunvalación de la Luna pero el vuelo fue cancelado por razones técnicas y políticas. Es que se hicieron vuelos de prueba no tripulados con el mismo objetivo pero fracasaron, en tanto los Estados Unidos lo concretaba a través de la misión Apolo 8.

Igualmente tuvo en sus manos otros proyectos no llevados a cabo como el viaje a la Luna en la nave LOK/N1, también cancelado, para el que había sido escogido habida cuenta del peligroso paso entre los otros vehículos lunares. Y por una razón que trae a la memoria el actual coronavirus también se canceló su participación como comandante de la “Misión Soyuz 11” en 1971, para tripular la Saliut 1, que fue la primera estación espacial tripulada. El problema fue que se observó que el ingeniero Valeri Nicoláyevich Kubásov, uno de los principales integrantes de la tripulación, había contraído tuberculosis por lo que se reemplazó a la totalidad de los astronautas convocados. La tripulación de reserva que finalmente participó en la misión Soyuz 11, falleció cuando se despresurizó una válvula de la estación que terminó perdiéndose.

La Saliut 2 y la Saliut 3 también se perdieron pero en el lanzamiento. Eran parte del programa Almaz de investigaciones meteorológicas.

Entre 1976 y 1982 comandó el elenco de cosmonautas soviéticos y fue director adjunto del “Centro de Entrenamiento de Cosmonautas Yuri Gagarin” como encargado de la formación de las futuras tripulaciones mientras publicaba el periódico “Neptuno”, de los cosmonautas, hasta su retiro en 1991, en tiempos de la disolución de la ex URSS.

Alekséi fue también un artista y escritor que junto con su amigo Andréi Konstantinovich Sokolov publicó varios libros. Entre sus obras de arte, agrupadas en varios álbumes, se encuentran sus dibujos sobre la Tierra hechos durante su vuelo espacial, y las imágenes de sus compañeros estadounidenses de aventura durante el proyecto Apolo-Soyuz.