Se hizo Lio

Por Pablo Bellocchio |

Sabella planteó mal el partido poniendo cinco defensores cuando Bosnia atacaba con uno solo y en el primer tiempo Argentina mostró su peor versión: ninguna de todas sus virtudes en ataque y todas sus falencias en defensa. Fundamental los cambios en el segundo tiempo para que Messi hiciera lio y le cerrara la boca a los brasileros que empezaban a cantar por Neymar. Con él en la cancha se puede volver a creer.

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Gol. Golazo de Messi. Un gol para gritar toda la semana. Hasta el sábado por lo menos, cuando volvamos a jugar contra Irán. Un gol típico de Messi. De esos a los que uno se acostumbra solo porque es él. Golazo porque se sacó la mufa que venía arrastrando de todo el mundial pasado. Gol porque se probó a si mismo que puede ser Messi en un mundial. Golazo porque le demostró a su técnico que si tiene un Gago que lo acompañe en la creación y un delantero como Higuaín para poder pivotear, no hay quien lo pare.

Argentina cambió en el segundo tiempo. Cambió, o en realidad, volvió a ser Argentina. Porque en el primer tiempo, el equipo albiceleste parecía mas un rejunte de voluntades que un equipo.

Desde el pizarrón y la fría teoría, parar a un equipo con línea de cinco podría significar tener una defensa armada desde la cual salir jugando. Pero debe contarse con los intérpretes necesarios y el ensayo suficiente o de lo contrario el equipo puede quedar absolutamente desconectado en cada una de sus líneas. Argentina demostró que no sabe jugar con un líbero y dos stopper. Siempre le sobró un hombre en defensa, lo que lo llevó a desordenarse. En el medio campo, con un volante de contención -Mascherano- y dos volantes de proyección por las bandas -Maxi Rodríguez y Di María- tenía las líneas demasiado separadas, por lo que meter dos pases seguidos se hacía imposible. Messi entonces se veía obligado a bajar demasiado para que le llegue la pelota y cuando lo hacía no tenía con quien descargar. Aguero quedaba casi como único punta y de ahí que prácticamente ni tocara la pelota en el primer tiempo.

Fundamental la inclusión de Gago en la segunda parte. El hombre de Boca se hizo cargo de la pausa y la distribución de la pelota, liberándolo a Mascherano de esa responsabilidad. Fue Gago el encargado de trasladarle la pelota a los de arriba y junto con un Higuain que cada día se entiende mejor con Lio, acomodaron a la Argentina en el partido. Desde esa triple sociedad – Gago, Higuaín, Messi – nació ese gol que gritamos todos. Un gol rabioso. Messiánico, Barcelónico, digno del mejor jugador del mundo. Un gol que silenció a una parcialidad Brasibosnia que misteriosamente empezaba a corear a Neymar.

Una pena el gol del descuento. Opacó una gran tarea de Romero y llenó de nervios un partido que, al menos por lo hecho en la segunda parte, debió haber terminado mucho más mansamente para la selección nacional.

Si me dan a elegir, lo que sucedió ayer en Rio fue de lo mejor que nos podría haber pasado. Tres grandes razones para soñar un poco más:

  • Sabella aprendió a tiempo una gran lección y demostró que ante una equivocación puede dar un manotazo de timón, aún ganando en el marcador, en pos de un mejor juego.
  • La Argentina ganó con lo justo -Nada de andar ganando 5 a 1 y que todo el mundo te mufe colgándote el cartel de campeón antes de tiempo- Los campeones de copa siempre se construyen de menos a más.
  • Y por sobre todas las cosas: Messi ayer fue Messi, pero en un mundial. Esa es la mejor noticia, para él y por ende, para todos nosotros.

 

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