Estudiantes amenazados

Otro caso de abuso policial contra estudiantes

Dos menores de edad que acababan de salir del Carlos Pellegrini –institución de la que son alumnos– fueron interceptados ayer –lunes 22 de mayo– por dos uniformados de la policía porteña que les requirieron documentos. Uno de ellos, que cursa primer año en esa escuela comercial dependiente de la UBA, como no llevaba su DNI, le mostró la credencial que lo acredita como alumno. Ante esta circunstancia el uniformado intentó revisarle la mochila a lo que el joven se negó argumentando que no tenían ningún derecho siquiera a haberlos detenido. Visiblemente molesto por la respuesta –cuenta el alumno– lo amenazó con que “Si no querés que te sigan pasando estas cosas, mejor no andes con eso” –refiriéndose a un pin del Partido Comunista que el chico llevaba en su vestimenta.

La secretaria general del centro de estudiantes del Pellegrini, Victoria Camino, expresó que “esto sucede cada día en los colegios. Reprimieron la semana pasada en el ENAM de Banfield, pero nunca se habían animado acá, en Recoleta”.

“La Coordinadora de Estudiantes Secundarios va a debatir sobre la respuesta que debemos dar de conjunto ante estas acciones intimidatorias que se repiten”. Simultáneamente la dirigente gremial anunció que ya acordaron cortar el tránsito en Córdoba y Callao para repudiar la “persecución política y policial”, mientras que los padres de alumnos del colegio enviaron una carta dirigida a las autoridades del Gobierno porteño manifestándole su alarma por lo sucedido.

El episodio se agrega a lo ocurrido en el Colegio Mariano Acosta, cuando un policía ingresó armado con la excusa de haber recibido una denuncia de los vecinos. El detalle de los hechos consta en el informe que el Foro por la Libertad de la Democracia entregó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, cuya delegación se encuentra sesionando en el país.

En tanto, en Berisso, tras la represión a los estudiantes secundarios de la Escuela de Enseñanza Media 1 Raúl Scalabrini Ortiz –que se manifestaban frente a la municipalidad de esa localidad para reclamar mejoras edilicias–, las autoridades provinciales habrían desplazado a cinco oficiales a raíz de la intervención de la Auditoría de Asuntos Internos.

Las imágenes que circularon en las redes mostrando a un policía que toma por el cuello a uno de los jóvenes mientras otros agentes golpeaban al resto, parecen haber rebalsado el vaso de lo tolerable aun para las propias autoridades que ordenaron la actuación policial.

Otra autopurga aparenta haber llegado al Ministerio de Seguridad provincial quien habría decidido la separación preventiva de cinco agentes de la Policía bonaerense que el miércoles pasado, en medio de las elecciones del gremio Suteba, entraron en la Escuela Normal Antonio Mentruyt (ENAM) de Banfield y persiguieron a dos alumnos del establecimiento. A raíz de esta descontrolada actitud policial, cientos de estudiantes, docentes y padres se movilizaron –el pasado viernes 19– ante la Fiscalía Juvenil 5 con la consigna “fuera la policía de nuestras escuelas”.

 Los episodios se reproducen en tal número que ya constituyen una política de Gobierno y deben dejar de considerarse casos aislados restañables con una “sanción” a los uniformados que tienen floja la contención del garrote y el arma apañados, generalmente, por una autoridad proclive a “castigar” con un traslado subrepticio en lugar de la sanción correspondiente a los agresores.