Alarde impune en “educación”

Compañeros, amigos y vecinos de la Red
Este audaz exhibicionista “dirige” educación en la Ciudad en época de pandemia

 

Quiero expresar mí repudio a la conducta del Director General de Educación de la Ciudad de Buenos Aires y decirles que me siento profundamente avergonzada de pertenecer a una estructura jerárquica conducida por personas de estás características
En consecuencia firme el siguiente petitorio. Se los envío a título informativo y para que lo distribuyan entre los docentes que conozcan
Un Abrazo
Claudia Ferrentino
Escuela Almafuerte
Repudiamos accionar irresponsable del DGEGE -MEGCABA. A LA SUBSECRETARIA DE COORDINACIÓN PEDAGÓGICA Y EQUIDAD EDUCATIVA LUCÍA FECED. A LA MINISTRA DE EDUCACIÓN SOLEDAD ACUÑA. AL JEFE DE GOBIERNO DE LA CIUDAD HORACIO RODRÍGUEZ LARRETA
Los abajo firmantes, Supervisores, Conducciones escolares y docentes de Gestión Estatal de la Ciudad de Buenos Aires, queremos expresar nuestro repudio a las escenas que dieron origen al video que circula en redes y medios de comunicación masivos donde el Director General de Gestión Estatal, Fabián Capponi, rompe todas las reglas del protocolo de pandemia exhibiéndose sin barbijo y abrazando a otras personas en el edificio del Ministerio de Educación de la Ciudad.
Por otra parte, el Sr Capponi, quien sólo ha sido docente en espacios extracurriculares y no tiene formación académica afín al cargo que ocupa, ha producido en la comunidad educativa permanente malestar por sus decisiones intempestivas, su desconocimiento de la dinámica escolar y el destrato a los docentes que ejercen responsablemente su rol en este momento tan delicado.
Sostenemos que una persona incapaz de respetar mínimas cuestiones de cuidado con los empleados que tiene a cargo, no debería detentar la responsabilidad de organizar la posible vuelta a clases, con los requisitos sanitarios y la complejidad que implica retomar la enseñanza en una situación donde las desigualdades se han profundizado y requieren, por parte de quienes tomen las decisiones, escucha, conocimiento del campo y, sobre todo, cuidado de la vida y de la salud comunitaria.