Un nuevo cruce del Riachuelo

Inauguran el Puente Lacarra que unirá Lanús Oeste con Lugano en la Capital

Desde 1995 en que se inauguró el puente por el que cruza el Riachuelo la autopista Buenos aires-La Plata, hace nada menos que 23 años, que no se habilitaba un nuevo cruce sobre el surero límite porteño del Riachuelo hacia la provincia y viceversa. El tema se había limitado a la reforma y mantenimiento de los cruces vigentes, caso La Noria y Puente Alsina.

Esta vez lleva el plus de ser una gestión conjunta de los mandamases de las tierras que une. El puente Lacarra, que de él hablamos, es un proyecto planificado y concretado por Néstor Grindetti, intendente de Lanús y Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno porteño.

La obra, que se iba a inaugurar el próximo 10 de septiembre, ha sido postergada por unos días, hasta el 24, en razón de dificultades con los detalles finales producidas por las recientes precipitaciones.

Se estima que la obra beneficiará a más de 300 mil vehículos que circulan por la zona a diario, una vieja deuda de hace 40 años que los gobiernos municipales tenían con los vecinos de Villa Soldati y Lanús Oeste.

La obra fue impulsada por el Ministerio de Transporte de la Ciudad junto con Autopistas Urbanas. “Llevó casi un año y medio de trabajos. Fue proyectada para conectar la autopista Cámpora, del lado de la Ciudad, con las avenidas Coronel Osorio y Manuel Castro, en Provincia”, manifestaron las autoridades porteñas.

A su vez, desde la margen opuesta del Riachuelo, conscientes de su única, hasta ahora, conexión con la Ciudad, Puente Alsina –a la altura de Valentín Alsina– que conecta con Pompeya, manifiestan: “Teníamos sólo un paso a la Ciudad. Esto es un proyecto que se estiró durante épocas. Cuando Grindetti arrancó la campaña en 2015 firmó un acuerdo con Larreta en el que se comprometían, si ganaban, a que iban a encarar el proyecto definitivo de la construcción del puente”.

Cuando asumió, Grindetti se reunió con Larreta y en poco más de dos años y medio hicieron el proyecto, consiguieron el financiamiento y lo pusieron en construcción, con un valor de alrededor de 250 millones de pesos que ejecutó la empresa Ausa.

En Lanús hablan con mucho entusiasmo de este puente porque se encuentra, justamente, en Villa Jardín, un barrio que están reconvirtiendo. “Le estamos poniendo un montón de trabajo en obras y en cuestiones sociales. Es nuestra pequeña Medellín”, repiten y recuerdan que en Medellín se instalaron las bibliotecas populares y se empezó a hacer un trabajo de reinserción social muy fuerte, que es lo que intentan imitar en una zona de alta vulnerabilidad social.

El puente tiene 147 metros de longitud, 60 de los cuales están sobre el Riachuelo. Además, hay 43,5 metros a cada costado, sobre la avenida 27 de Febrero del lado porteño y sobre la Avenida de la Ribera Sur, en el margen bonaerense. Su ancho es de 23,7 metros, con cuatro carriles (dos por mano). Será apto para vehículos livianos, colectivos y tránsito pesado. También cuenta con veredas laterales de 1,80 m de ancho cada una, y una ciclovía de un metro y medio de carriles.

Otro aspecto de la obra tiene que ver con el Plan de Saneamiento Ambiental para la Cuenca Matanza-Riachuelo. Por eso se realizaron mejoras en la parquización de toda el área de influencia, con la incorporación de nueva señalización y sistema de iluminación LED. Con la inauguración del Lacarra, se aliviarán los puentes ya existentes sobre el Riachuelo: la autopista La Plata-Buenos Aires, el Nicolás Avellaneda, el Pueyrredón, el Bosch, el Vélez Sarsfield, el Alsina y el La Noria.

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