Porteños maleducados  

Si andará a los bandazos el tema que, finalmente, sobre Educación debieron reunirse en Salud. Mario Bellocchio
Para Larreta recular en chancletas volviendo al Conectar Igualdad con la entrega de netbooks –como propuso Nación “a costo propio”– significa cerrar su hiperdimensionada boca con un ramalazo de justicia social…, y eso se le torna “inadmisible”.

Finalmente, las autoridades nacionales y porteñas, los ministros de Salud (Ginés González García y Fernán Quirós)  junto a sus pares de Educación (Nicolás Trotta y Soledad Acuña) se reunieron en horas del mediodía de hoy, martes 22, en el Ministerio de Salud de la Nación a fin de encauzar el descarrilado tema educativo.

La tozudez del Gobierno de la Ciudad al respecto ha llegado a un punto de irreflexión sobre lo actuado y lo propuesto, y es tan irracional la oferta del retorno del alumnado de los barrios más humildes a las clases presenciales, que parecería que ya se transitan los caminos goebellianos de la insistencia: “Miente, miente, miente que algo quedará”. Pertinaz engaño que desea alojarse como postverdad pretendidamente protectora de las clases más desprovistas de la sociedad y en salvaguarda de su educación.

Al aire libre está todo bien, dicen… Y al aire libre que se disponga –así sea un patio escolar– hay que llegar por medio del inabordable (en términos sanitarios) transporte público o escolar; hay que rodearlo de personal docente y de maestranza, hay que proveerle sanitarios y desearle un favorable pronóstico meteorológico.

Y todo ello requiere un riesgoso protocolo de difícil cumplimiento e incierta eficacia educativa… Claro que para Larreta recular en chancletas volviendo al Conectar Igualdad con la entrega de netbooks –como propuso Nación “a costo propio”– significa cerrar su hiperdimensionada boca con un ramalazo de justicia social…, y eso se le torna “inadmisible”.

En los cuatro años de pro-pandemia política –2015-2019–, el Gobierno macrista reemplazó por un nuevo plan al programa “Conectar Igualdad” que tenía, entre otras cosas a su cargo, el reparto de netbooks.  En 2018, el programa “Conectar Igualdad” fue reemplazado por el programa “Aprender Conectados” mediante el Decreto 386/2018. Desde el Ministerio de Educación nacional de la gestión macrista explicaron entonces que la inversión en equipamiento del nuevo plan no se limitaba sólo a “netbooks”, sino que incluía también “laboratorios de programación y robótica”. Pero, en realidad, desde 2016 la inversión total en educación digital cayó en términos reales y nominales todos los años. Para ser precisos: solo en 2017 se subejecutó –se perdió definitivamente esa suma, eso es una subejecución presupuestaria– el presupuesto de educación para esos fines y solo se entregó el 50% de los equipos.

Como a la “peste amarilla” no le fue posible establecer una seria política educativa de “conectividad” de los alumnos sin hacer una seria inversión y una campaña de descrédito de lo elaborado por el “Conectar Igualdad” del Gobierno que los precedió, les resulta ahora imposible digerir la propuesta Nacional de reinstauración de la provisión de netbooks a los chicos como única salida a la restauración de cierto equilibrio educativo en medio de la pandemia.

En términos sencillos y sin ahondar en detalles: las escuelas –y en consecuencias sus alumnos– más humildes quedan, carentes de mejores recursos, a la buena de Dios y la pandemia que no permite reanudar las clases en condiciones sanitarias mínimas que los salvaguarden del contagio.

Tras haber derrapado con la propuesta lisa y llana del retorno a clases de los chicos, la segunda oferta de Larreta planteaba el retorno a espacios abiertos como plazas y calles y contenía tres grupos prioritarios: los 6.500 chicos que la Ciudad identificó como aquellos que perdieron todo contacto con la escuela, los alumnos de quinto año que terminan su educación obligatoria en diciembre y los adultos que –según manifiestan desde el GCABA– necesitan dar un examen presencial para terminar la carrera en un oficio. ¿Se entiende por qué Larreta, primero, introdujo su caballo de Troya de sacar los pibes a las plazas a tomar aire y retornar, de paso, al ámbito educativo y luego volver a la presencialidad en espacios abiertos de las propias escuelas?

Tozudo e insistente el hombre: ¿Le habrán chamuyado aquello de que “A las mujeres difíciles se las gana con paciencia, no con razones”? Tendría que ser prudente, debería tener más cuidado frente a dos féminas muy corajudas en estos tiempos: “Salud” y “Educación”.

Todos queremos salir de este encierro. El método elegido en educación es tendencioso en lo social e infectocontagioso en salubridad. Déjense de hablar de comunismo, Estado asistencialista y falta de libertad:

¡se trata de una pandemia!!