“¡Piletazo!”

¡Las piletas son con agua, Larreta!
Boudou y Sabatella entre otros dirigentes políticos

Conmemorando el tercer aniversario de la fecha en que Milagro Sala fue encarcelada preventivamente, un grupo de dirigentes políticos encabezado por Luis D’Elía, Eugenio Zaffaroni,  Amado Boudou y Martín Sabatella –a los que se sumaron organizaciones políticas y sociales junto a organismos de Derechos Humanos– organizaron un “piletazo” al pie del Obelisco incorporando una decena de piletas de lona e inflables aludiendo a aquella festejada carta de Milagro a Larreta en la que lo “gastaba” por la inauguración de lo que él llamaba pileta, “una pileta que en realidad es una alfombra”, decía Milagro comparándola con el inmenso parque acuático que ella había creado y que las huestes de Morales destruyeron.

La protesta tenía el objetivo de reclamar por la liberación de Milagro Sala y se llevó a cabo pocas horas después de que fuera condenada a 13 años de prisión por ser considerada “jefa de una asociación ilícita que defraudó al Estado jujeño”. La urgencia de “su majestad” Gerardo Morales, gobernador de la provincia y acérrimo enemigo político de Milagro, radicaba en que el tercer aniversario del encarcelamiento sin condena alguna –una semana antes había sido absuelta por el  Tribunal en lo Criminal 2 en la causa “Balacera de Azopardo”– comprometía seriamente su obstinada posición de mantener en prisión a la acusada, contra toda lógica y derecho.

Aquella carta:

en enero de 2018 Larreta, en su acostumbrado tachín-tachín de obra pública marquetinera inauguraba en el Buenos Aires Playa un conjunto de sombrillas y reposeras –amarillas, para más datos– junto al Río de la Plata y sobre una carpeta celeste, simulacro de lo que pomposamente denominaba pileta. En esas circunstancias, Milagro le envió una irónica carta al jefe de Gobierno porteño señalándole que

“Si hay algo que no podemos negar es el nivel de creatividad que tienen. Justamente hoy vi que inauguraste una pileta, que en realidad es una alfombra. Como sabrás, nosotros además de las miles de viviendas construimos 18 piletas, entre ellas la del Parque Acuático que es la más grande del noroeste argentino. Si necesitás algún tipo de asesoramiento contá conmigo. Yo no soy rencorosa, y si tu intención es hacer algo que puedan disfrutar los que menos tienen, te puedo dar algunos consejos”.

Tras la condena, objeto de la más amplia repulsa por parte de la dirigencia opositora y  organizaciones políticas y sociales junto a organismos de Derechos Humanos, Milagro declaraba a la prensa: “La Policía que maneja Gerardo Morales fue a apretar a los testigos, así se manejan acá en Jujuy, con esa dictadura”.”Nadie investiga nada, pero sí investigan a la negra, a la coya, a la chorra. Así que, queridos periodistas, ustedes son parte de la burocracia y son ustedes los responsables de implementar la Justicia en nuestra provincia”. “La Justicia está cooptada por Gerardo Morales”, “Los jueces fueron apretados por Morales para que nos dicten una condena a todos nosotros. Y todos los compañeros son inocentes, no robaron nada. Lo único que hicieron fue buscar dignidad y vivir un poquito mejor”.

“Una condena a medida de Macri y Gerardo Morales” –sentenció la ex presidenta Cristina Fernández, y agregó– “Ayer en Jujuy, un paso más en la brutal persecución que sufre Milagro Sala”.

Además de la causa conocida como “Pibes Villeros”, la Justicia jujeña la condenó a tres años de prisión en suspenso por el “escrache” al gobernador Gerardo Morales, ocurrido en 2009.

Actualmente Milagro Sala se encuentra con prisión domiciliaria –ahora en su domicilio real– y enfrenta varios procesos penales en forma simultánea. Había sido detenida hace tres años –en enero de 2016– y alojada en la Cárcel de Mujeres de Alto Comedero para que luego, forzados por el fallo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ratificado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, sus captores se vieran forzados a trasladarla a un remedo de prisión domiciliaria fuera de su domicilio en una casa del dique La Ciénaga, hasta que, el mes pasado, el Tribunal en lo Criminal 3 le concedió la prisión domiciliaria en su casa del barrio Cuyaya, con una pulsera electrónica, debido a sus problemas de salud y su pedido del traslado por esa circunstancia.

Fotos: Infobae