París y la peste

CRÓNICAS POÉTICAS DEL TERCER MILENIO. Muestrario de hechos verídicos, otra mirada sobre los tiempos presentes para los habitantes del futuro. Especial Corona virus.
Cómo lo ve desde París, donde reside, José Muchnik

Estimados habitantes del futuro: ¡Un notición! Ni fake news, ni noticias pasteleras de farándulas cortesanas ¡Un verdadero notición! De esos que ustedes podrán analizar con la distancia necesaria.

¡La peste! ¡Miles de miles de muertos! Una peste fresca inesperada en los comienzos del tercer milenio. Trato de apurarme con el envío, no sé si mañana estaré aquí para continuar estos testimonios, estamos tratando de sobrevivir en este presente pastoso, casi medio planeta confinado ¡Sí sí! Como lo han escuchado, tres mil millones de personas a no moverse de sus casas. Es invisible, muy muy chiquitito, pero tendrían que ver ¡Qué bien que mata! Como un grande ¿Qué dirán mañana vuestras enciclopedias inter galácticas? “Se lo tenían merecido, tanto habían destruido, contaminado, envilecido… que tuvimos que mandarles un castigo ejemplar. Se creían los reyes de la creación, ellos, humanos omnipotentes que todo lo podían, revelaron su impotencia frente al minúsculo virus. Terminator Revelator los estrelló contra el espejo estelar, ahí vieron reflejada su vanidad barata, su egoísmo hueco, sus mediáticas frivolidades” ¡Basta! ¡No quiero escuchar más! Aquí nos estamos muriendo sin vueltas. Sí, ya sabemos, murieron muchos, pero algo aprendieron.

Terminala Josecito, cortá la conexión. ¡Qué carajo nos interesa lo que dijeron los habitantes del futuro! Tenemos que salir de este drama, ya habrá tiempo para filosofar. ¿Vos estás en París? Entonces contá cómo la están pasando ahí, es tu laburo, dejar un testimonio.

¿Qué querés que te diga Mario? La pasamos como todo el mundo, como el culo. ¡¡¡Perdonen!!! Este virus contamina hasta el lenguaje. Como el tujes, eso quería decir, como el tujes. Aquí estamos, el día espléndido, el aire transparente, el cerezo en flor… pero todo raro, flota un ambiente de fin del mundo, una sensación de angustia se va derramando. Este cronista inter temporal trata de leer el retazo de espacio tiempo que nos ofrece el Corona Virus. La pandemia asesina es un libro abierto, un gran teatro, una magnífica puesta en escena de la humana esencia. La ciudad está desierta, la sociedad burbuja aparece en todo su esplendor, millones de gente burbujeando en mundos paralelos. Los nuevos héroes: enfermeras, médicos, camilleros, chóferes de ambulancia, personal de limpieza, personal de mantenimiento… También panaderos, verduleros, carniceros, cajeras de supermercado, agricultores, peones rurales, camioneros que ya no encuentran dónde comer ni dónde bañarse en las autopistas… El mundo resultó menos virtual de lo que parecía, el mundo carne y hueso se revela esencial, miles de manos entubando pacientes, desinfectando hospitales, amasando pan, confeccionando máscaras…

Miles de manos laburantes, manos de salario mínimo y empleos precarios, organizando la resistencia para que la vida continúe. Terminator muestra una sociedad cuarteada, no se trata solamente de excluidos / incluidos, la trama es mucho más compleja, cientos de burbujas cohabitan en el mismo gruyere del neoliberalismo (“destructivismo”). Las burbujas se fragilizan, en algún momento explotarán, el queso y el modelo perderán su estructura, también los propietarios del cuchillo.

¡Veinte días enclavados! Además de mi cerezo florecen falsos mesías y opinadores seriales, grandes catástrofes fueron siempre terreno fértil para que germinen profetas. Tal vez no tendría que escribir estas crónicas, también son superfluas, pero ya comencé, soy supersticioso, tengo que continuar hasta la salida del túnel. Un gran silencio, eso es lo que haría falta, un gran silencio que permita salir del aturdimiento, que centrifugue lenguajes turbios, que afloren palabras timbal impregnadas de sonidos y sentidos. ¡Solidaridad!

“Amaos los unos a los otros” ¿Fue mucho pedir? ¿Podremos aunque sea ser solidarios los unos de los otros? Terminar con los excavadores de grietas, constructores de muros; predicadores de odio… No sé cómo acceder a la solidaridad, pero vale la pena interrogarnos, si cada uno no excava en sus propios egoísmos / vanidades, repetiremos la condena, permaneceremos en la prehistoria de la humanidad.

Cuando Terminator Revelator se vaya, pasada la crisis sanitaria, vendrá la crisis social / económica, sin solidaridad nos comeremos los unos a los otros, con una pequeña diferencia, se agravará el canibalismo. Esto no es profecía, es advertencia.

Frente a Terminator Revelator, que amenaza liquidarnos, les surge a los humanos su fibra animal. La libertad individual erigida en paradigma de nuestras sociedades merece ser actualizada. No existe la libertad individual en abstracto, siempre está en resonancia con dinámicas colectivas, creencias, valores y culturas diferentes. Como animales que somos percibimos que frente al Corona Virus no podemos salvarnos solos, o nos salvamos juntos o no se salva nadie, el hormiguero reacciona, actuamos como colectivo social, el natural egoísmo de los individuos se ve neutralizado, por la amenaza que pesa sobre nuestra especie mostramos un comportamiento solidario. ¿Y si profundizamos este razonamiento?

¿Si aprovechamos la oportunidad que nos brinda Terminator Revelator e interrogamos otras verdades petrificadas? El “Libre Mercado” por ejemplo, sobre este paradigma se construyó el edificio económico social y político que habitamos, el respeto a las leyes del “libre mercado” devino un principio cuasi religioso. En nombre del libre mercado, como dogma fundacional, se han justificado injusticias sociales que mataron y siguen matando humanos, tanto o más que el Corona virus.

El mercado sí existe, pero dejarlo libre es peligroso, ya es tiempo de interrogarse cómo las sociedades pueden controlarlo / organizarlo para ponerlo al servicio de la gente, de la vida. También es tiempo de interrogarse sobre el lenguaje utilizado, por favor cuidemos la palabra libertad, no la desparramemos sin sentido.

Disculpen la sinceridad, costará vidas pero hacía falta esta bofetada para bajarnos los humos. ¡Basta de arrogancia! Aquí estamos, humanos corriendo con el culo al aire. Pensábamos todo conocer, todo dominar, pusimos pies en la luna, secuenciamos genomas, trasplantamos pieles y riñones, apretamos nucleares botones, asesinamos tortugas y ballenas, contaminamos mares y praderas, y aquí llegamos ¡Basta de arrogancia! Estábamos equivocados, la vida era otra cosa. ¡No somos los dueños del mundo! Sólo un animalito más que debería vivir en armonía con otros seres. Las certezas de hormigón se derrumbaron como castillo de naipes, llegó la hora de las preguntas, que se abran los grandes interrogantes, basta de opinadores seriales y verdades recalentadas. El encierro reduce el espacio, por consecuencia se espesa el tiempo, podemos entonces salir, no hacia la calle, sí hacia adentro. Dejar de patinar en la superficie, detenerse en un punto, tratar de entrar en uno mismo.

Detenerse, dejar de correr, de seguir encandilado por falsos reflejos, ir hacia el centro. Si sientes mareos, buscar en tu memoria un caramelo de vida, chuparlo hasta que el instante más fino se abra como una golondrina.

No sé qué pensarán los habitantes del futuro, se me ocurrió proponer una terapia poética. Si le cambiamos el nombre ¿Perderá su identidad el Corona virus? Si pierde su identidad ¿Perderá sus códigos genéticos? Sin keyword ¿Podrá seguir accediendo a su caja de herramientas? Mechas y taladros para perforar pulmones, garlopas y limas para cepillar riñones. Con probar no perdemos nada, yo lo llamaría Campana, Campana virus parece más apropiado, hay que escucharlas, están redoblando, nos están alertando para que frenemos nuestra desenfrenada carrera hacia el abismo. Parece que lo peor está por venir, que ya está anunciado, lo estamos comenzando a sufrir pero preferimos mirar hacia otro lado. Lo peor es el desequilibrio medioambiental de nuestra casa, el recalentamiento global, la polución del aire, la masacre de las aguas… y las miles de ojivas nucleares que aguardan ansiosas.

En un pase, casi mágico, Corona logró lo que cientos de congresos y legislaciones no pudieron, el aire ganó transparencia, el silencio volvió a escucharse, el tiempo aflojó mandíbulas. Nada volverá a ser como antes, la vida no es reversible, no podremos regresar al mismo molde. Campanadas nos llaman, nos invitan a cuestionarnos, a suavizar pasos predadores, delirios de poder. Todo cambiará ¿Hacia la luz o el abismo?

Eso dependerá de nosotros, ensayemos una democracia ascendente, que las burbujas suban y aporten nuevas frescuras, desborden fosilizados esquemas, odiosas grietas. Campana Virus está sonando, está diciendo: o se salvan todos o no se salva nadie, no tendrán muchas oportunidades, respondan ¿En qué mundo quieren vivir?

Para terminar propondría un brindis planetario, a la salud de los habitantes del presente y del futuro, con vino birra o sidra poco importa, brindis de resistencia, ya que estamos soñemos, soñemos sin límites de altura, nadie nos hará una multa si nuestros sueños vuelan muy alto. ¡Brindemos! ¡Brindemos! ¡Por un mundo fraterno y solidario! Que cada uno levante su copa, que todos propongan sus deseos. ¡Chin Chin! ¡Chin Chin! ¿Sin odios guerras ni racismos? ¡Por supuesto! ¡Por un mundo sin odios guerras ni racismos! ¡Construyamos una nave con todos los deseos! ¡Larguemos amarras hacia otros horizontes! ¡Un mundo que cuide de sus árboles y flores, de sus hipocampos y rinocerontes! ¡Un mundo sin SEFIKILL* ni hombres de la bolsa!

Mundo mantel para compartir pan, mundo abrazo para decir hermano, mundo campana para que resuenen otros cielos. ¿Humanidad o barbarie?

¿La gran dicotomía? ¿Los bárbaros quiénes son? Bárbaros somos todos, todos tenemos uno adormecido esperando su turno, aprendamos a combatirlos, los bárbaros de adentro y de afuera.

*SEFIKILL: SErial FInancial KILLers

 

Corona Virus
(Esto no es un poema, es una “Invocación poética” contra la peste)
El virus ya llegó carnaval de la muerte /El virus ya llegó sin pasaporte clandestino /Llega a pié llega en tren, matando por los caminos/¡Corona ! ¡Corona virus !¡También llega en bus! /Sin papeles sin visa ¿Quién vio su color? /Es rojo es negro, es amarillo y blanco/¡Hay que pararlos hay que expulsarlos! //Donald despiértate, están llegando millones /Hay que remontar el odio ajustar los bulones /Elevar murallas con dólares y hormigones.//Brexit virus exit, brexit virus exit /¡Hay que pararlos hay que expulsarlos!/ ¡Chukychukychukychuk! //No se asuste mi amigo no se asuste /Rey Momo con su murga al virus purga //El virus eres tú, el virus son ustedes /Ustedes que encierran las nubes en jaulas /Ustedes que arrancan a los sueños su savia. /Ustedes que confunden felicidad con plata //Donald despiértate, están llegando millones /Hay que remontar el odio ajustar los bulones /Elevar murallas con dólares y hormigones.//Brexit virus exit, brexit virus exit /¡Hay que pararlos hay que expulsarlos!/¡Chukychukychukychuk! //Corona cerveza mexicana/Corona crown of the queen /Corona de la reina corona /Corona cocó, corona queen //El virus ya llegó me encierro en el galpón/Cierro las ventanas me pongo el calzón /Morfo papa fritas con un Mac Do//No se asuste mi amigo no se asuste /Rey Momo con su murga al virus purga//Brexit virus exit, brexit virus exit /¡Hay que pararlos hay que expulsarlos!/¡Chukychukychukychuk!

 

José Muchnik

3 Mars 2020