Las bicis, el transporte público y el auto particular

CHARLAS DE FÉISBUC
El “pecado” de usar tu coche

Cuando allá por 1976 al “pelado” Ramos (Julio) se le ocurrió bautizar a su “Mundo Financiero”, “Ámbito Financiero” impedido por la continuidad del registro de “Mundo” para “Editorial Haynes” –diario “El Mundo” y toda su parentela: “Mundo deportivo”, “Mundo infantil”, “Mundo agrario”, etc.–, le nació un hijo, aun vigente, cuyo nombre reflejó, de ahí en más, cuanta chismografía se pudiera obtener de los conciliábulos y mentideros políticos del momento: “Charlas de quincho”. Lejos estaba entonces el talentoso periodista de imaginar qué pasaría con el advenimiento de las “redes sociales” internetianas y las posibilidades que le habría brindado a su creatividad un quincho mediático.

Hoy la cuarentena agrega un nuevo ingrediente –obligado– al encierro y la necesidad de intercambiar figuritas contemporáneas, le suma nuevos ámbitos al clausurado café de la otra cuadra. En el celular o la compu no te atiende Guillermina como en el Margot pero tiene la ventaja de que podés convocar al amigo con solo tipear su nombre. O simplemente ver qué tema postearon para decidir en cuál te prendés (M.B.).

 

CHARLAS DE FÉISBUC

Mariano está en Rosario y tiene su opinión sobre las bicis, el transporte público y el auto particular:

Mariano

El transporte público seguirá existiendo y estoy de acuerdo con el desaliento al uso del automóvil particular, pero hoy es más seguro ir en auto (o taxi en el peor de los casos) que viajar en colectivo/tren/trole, por el riesgo de contagios cruzados.

La bicicleta es una opción segura para quien la quiera elegir, pero no debe convertirse en una causa fundamentalista.

Ya sea por edad o condición física, no todos están en condiciones de usar la bici. Más de 6 Km. por tramo, suele ser fatigoso para pedalear para muchas personas. Tampoco hay que castigar a nadie por no estar de acuerdo con utilizarla.

Por lo tanto, debería respetarse a quienes en esta coyuntura eligen usar el auto (lo cual no implica que hagan lo que quieran ni gocen de mayores privilegios que el resto de los ciudadanos).

Luis

¡O la moto !!

Pedro

Tanto que se insistió en desalentar el uso del auto particular, ya sea para evitar problemas de circulación como de contaminación, hoy nos encontramos con el problema de usar o no el transporte público.

Creo que en su mayoría la gente va a optar por su auto particular y desechar el transporte público. Se terminará de viajar como ganado y tendrán que aumentar las frecuencias. Los jóvenes usarán bicicletas y/o motos.

Es impredecible, como la aparición del COVID-19.

Juan

La industria del transporte masivo en la que seguimos bregando, con esta peste, que espero sea momentánea, supongo que dentro de ella se esté generando un nuevo gran desafío para ingeniarse y desarrollar nuevas soluciones hacia el futuro. Si no la movilidad racional dejará de serlo bajo la lógica sanitaria. Si vamos camino a fomentar la movilidad individual que consuma energías vamos camino a comprarnos otros problemas no menos importantes.

Marcelo

Le tengo terror al colectivo con lo que veo. Y prefiero hacer el trayecto caminando que total no me cruzo con casi nadie en el camino.

Jorge

Pero existen casos donde no hay opciones, por mí horario de ingreso al trabajo tengo que venir a trabajar en un vehículo particular, caminar sería una opción imposible porque vivo a 17 km de mí trabajo. Por otro lado tengo moto pero sucede que ya terminó la temporada estival y además es muy probable que uno termine baleado y sin la moto (ratifico: Mendoza es tan insegura como otras urbes ) y el transporte público sigue trabajando con horarios dominicales (menos unidades ) aún luego de haber flexibilizado la cuarentena, por lo que van llenos.

Pedro

Para usar el vehículo particular durante la cuarentena tenés que portar un certificado que justifique el traslado si no corrés el riesgo de que el mismo descanse un año en el corralón.

Mario

¡Cuánta razón, Mariano! De repente Larreta, por imponer la bicicleta se olvidó de quienes no estamos en condiciones de usarla (¡Quién pudiera!) Por otra parte, los cambios en las conductas sociales no suceden porque a alguien de buenas a primeras, se le ocurra que los habitantes de un lugar anden en bicicleta, por ejemplo. Los cambios “suceden” en las sociedades y son fruto de mucho tiempo de maduración.

Ahora el virus puso en jaque al transporte público. A raíz de eso las acotadísimas salidas de compras obligadas (quedarse en casa es la consigna) no pueden estar reducidas al entorno próximo ni remitidas a distancias largas, de manera que tu propio coche (si lo tenés) se transforma en lo más seguro (de 5 a 20 cuadras de tu casa, digamos) distancia a la que queda, por ejemplo, la farmacia que atiende a mi obra social (con diferencias siderales en precios con respecto a mi proximísima FarmaCity) ¿Tengo que ir a FarmaCity porque puedo ir caminando dada la proximidad? ¿O hay que arriesgar a que no te toque un control policial donde la comprensión de la cana escasea más que el alcohol etílico? ¿Es “necesario” todo ésto?

Mariano

A eso iba Mario. Falta sentido común. Muchos agentes policiales “son duros de entendederas”, y la salida termina siendo una experiencia desagradable.

Respecto de la bici, ni siquiera es una cuestión de poder o no usarla. ¡Puede no gustarte inclusive! La discusión no debe transformarse en una pelea de talibanes.

Voy a que un ómnibus (en el caso de Buenos Aires), un tren subterráneo o de superficie siempre fue y seguirá siendo vehículo de contagio sobre todo en invierno cuando circula con ventanillas cerradas: un pasajero que tose en un lugar, otro que estornuda más allá…

Me rebelo ante los que dicen que ésta es una oportunidad para avanzar con las bicicletas en calles exclusivas. Creo que las bicis son una opción para quienes deseen usarlas. Para los que poseen auto, supongo que es un medio más seguro que el transporte público, y no es éste el momento indicado para restringir su uso.

Ismael

Te felicito por la claridad en los conceptos Mariano, y apoyo tu postura. Desde mi caso particular, aún participando en los colectivos ciclistas, tuve el triste papel de oponerme a la generación de carriles exclusivos per-sé, como si la demarcación de carriles segregados fuera a generar a alguna mejora en el tránsito. Sí en algunos casos, pero en la mayoría de las calles y avenidas de ciudades medianas, la bicicleta puede circular armoniosamente en el tránsito sin mayores riesgos que en cualquier calle, y de hecho, sin mayores riesgos que dentro de los carriles exclusivos, que también encierran complejidades y anormalidades viales que desembocan en riesgos y accidentes.

Mariano

Ismael: Comparto totalmente. En Buenos Aires en ciertos casos hay ciclovías de tres metros de ancho y con doble sentido, pero en calles angostas, son de un metro incluyendo la cuneta. En Rosario son dejadas de lado a la hora de hacer bacheo, y quedan peor que un recorrido del Dakar. Para los que tenemos cierta edad y enfermedades respiratorias crónicas, el uso de la bici no es recomendable en la época del año que se avecina. Todavía no tenemos en la Argentina automóviles eléctricos monoplaza. Una bicicleta eléctrica arranca en los 700 dólares y es aconsejable contratar seguro antirobo, sin considerar el altísimo costo de reposición de las baterías.

Entonces, si el colectivo es un peligro de retransmisión viral (al menos en esta coyuntura), ¿por qué agarrársela con el auto particular o la motocicleta, que habrá de ser menos inseguro –sanitariamente– que el transporte colectivo?

 Mario

En estos tiempos, aparte de argumentar en favor del automóvil, pongo mi fichita con la esperanza de botella al mar para que se habilite un “Certificado de circulación – coronavirus COVID-19” para compra alimentaria o farmacéutica esporádica  –podría ser quincenal–  que permita a los adultos mayores desplazarse en forma segura en su propio vehículo en un radio razonable de su propio domicilio sin tener que hacerlo a pie o en transporte público.

El Ministerio de Salud admite como circunstancia excepcional que salgan para la compra alimentaria o farmacéutica esporádica pero los arroja a los leones de la circulación a pie en el entendimiento de que todo queda en la esquina de tu casa. Y obviamente no es así sobre todo para los remedios.