Larreta: Calle sí, libros no

El desalojo de la feria de libros de Parque Rivadavia
por Mario Bellocchio

Un viejísimo proyecto en el corazón de Caballito parece estar en vías de realización al modo Larreta: topadora y prepotencia. Realmente uno se pregunta si, por lo menos para este emprendimiento, necesitaban de esta clase de compulsividad.

Darle continuidad a la calle Beauchef para permitir su acceso a Rivadavia y, por lo tanto, a Ambrosetti, no parece ser algo descabellado. Es más: no lo es. Llegar por Beauchef  a Rosario y tener que desviarse hasta el “desfiladero” de Doblas para acceder a Rivadavia y luego Ambrosetti –que desde la década de 1980 cuenta con puente vehicular– es un verdadero parto de circulación. El proyecto ya lleva casi un siglo de existencia y nació con el propio parque allá por 1928. O sea que atravesó todo tipo de administraciones porteñas sin poder, por una u otra razón, llegar a la concreción nunca.

Lo cierto es que la famosa “feria” de libros y revistas que tiene como el parque largas décadas acumuladas, va a ser reubicada –dicen los funcionarios– sobre la vereda del parque que da a la avenida Rivadavia.

Y considerando el estado actual de la “feria” no vendría mal un “refresh” visual y funcional si es que ése es el propósito y no los habituales negocios que Larreta prepotea en la “escribanía” legislativa con el espacio público.

Consultados los beneficiarios y damnificados comienzan las dudas. Los habitués y puesteros denuncian que no fueron atendidos sus reclamos en las audiencias públicas. La Asociación Cooperadora del  Normal Nº 4 –institución lindera a la obra–  denuncia que “la escuela no fue informada de esta situación ni fuimos comunicados como comunidad adyacente a la obra para emitir opinión al respecto”. Y luego de advertir que se están asesorando para adoptar una resolución hacen saber que “no buscamos frenar proyectos que buscan mejorar la calidad de vida del barrio pero tampoco queremos que sea en detrimento de la seguridad de nuestros hijos”. No parece quedar muy claro el colofón en el que aseguran: “Podemos, si estamos todos juntos”. ¿Se trata de una ironía o de alcahuetería lisa y llana?

Una serie de argumentos atendibles sobre las ventajas del proyecto tantas veces postergado tales como  la “Apertura de una vía que conecte Sur-Norte, cruzando la Avenida Rivadavia”. “Aliviar el tránsito en las avenidas José María Moreno y Acoyte” o “Aliviar el tránsito sobre la calle Doblas” quedan de inmediato desvirtuadas por Sebastián Bravo, funcionario del Ministerio de Ambiente y Espacio Público, quien señala que “esta cuadra de Beauchef será ‘Prioridad Peatón’, no estará abierta al tránsito vehicular”.

O sea que todo lo proyectado se concreta con una peatonal en la que “solo podrán circular ambulancias o vehículos en caso de emergencia”. ¡Vaya, vaya !! Así que introducimos abruptamente sobre el borde de un parque y a la salida de una escuela vehículos que circulan a mil dado su carácter de servicios de urgencia.

No se necesita ser un experto para advertir que se trata de un nuevo tachín tachín larretiano, un operativo de maquillaje marquetinero que deja sin solución al casi centenario proyecto de tránsito e introduce un serio riesgo de circulación vehicular de emergencia en un segmento zonal de alto riesgo, con gran exhibición de acción de “obra pública”, eso sí, en barrio de gran vidriera demostrativa, cuestión que le arrime alguna cucarda en año electoral.

                                                                                      La foto de potada fue tomada de  www.nueva-ciudad.com.ar