La tricota de Messi

Con tres goles de Messi Argentina viaja a Rusia

Antes de que se cerrara el primer minuto ya perdíamos 1 a 0. Con el ánimo como lo traíamos, a puro cachetazo, era para apagar la tele y pensar en algo más productivo que el fútbol.

Pero no. Parece que a los muchachos –especialmente al Genio– les tocaron la colita y esta vez no se lo bancaron. Les importó poco la altura –casi siempre esquiva, sobre todo con Messi– y comenzaron a mover los piolines al compás del titiritero mayor.

Atrás corrigieron los desencuentros iniciales de la mano del sobresaliente Otamendi. En el medio Enzo Pérez tejió sociedad con Messi y produjeron, junto a Di María, lo mejor del juego de conjunto con el “monstruo”.

Y el resto acompañó tácticamente, con sus más y sus menos, pero haciendo que la altura –por lo menos la de Quito– no tuviera un rol protagónico en la noche de anoche, donde lo único que no tuvo comparación con nada conocido fue Messi, distinto –para mejor– hasta con el Messi que conocemos en la Selección desde hace mucho tiempo.

Gol, gol y…, gol, tres veces y con un despliegue de físico y de juego que, hasta en un superdotado como él, sorprende.

Los ecuatorianos, acostumbrados a esperar a que el adversario se desgaste para apabullar en los últimos veinte minutos, no pudieron disfrutar de esa prerrogativa de localía y sufrieron –sí, sufrieron– las embestidas argentinas hasta el minuto 93.

Pitada final y se acabó este parto merced a las genialidades de un genio y un séquito de compañeros socios de sus “locuras” puestos en cancha por el “loco mayor”, Sampaoli, que salvó su honor con esta papa caliente, esta sala de torturas que le entregó la dirigencia de la AFA y sus despropósitos.

Ya estamos adentro…, y a no creer que en Rusia se pueden hacer las cosas tan mal como hasta ahora porque nos volvemos en primera ronda.

 

 

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