La obra del “Cuchi”

En un multitudinario encuentro en la Legislatura porteña declararon de interés cultural la obra de Gustavo “Cuchi” Leguizamón

Fue en horas de la tarde del lunes 31 de julio en el Salón Dorado de la Legislatura con la asistencia de importantes figuras del folclore nacional y parientes, amigos y admiradores del destacado músico.

En el año del centenario de su natalicio, el Cuchi Leguizamón continúa sembrando canciones en el corazón del pueblo que lo abraza al calor de sus zambas, profundas como el norte que lo vio nacer.
En este contexto y en pleno corazón de Buenos Aires, julio concluyó con un acto en el que la obra del prolífico folclorista y compositor salteño fue declarada de interés cultural por la Legislatura porteña.
En un salón colmado, se recordó al creador de “La pomeña” con un seleccionado de músicos notables, sus familiares, amigos y colegas.
El reconocimiento partió de un proyecto de la diputada Andrea Conde, quien destacó: “Sus composiciones cambiaron la música popular argentina para siempre, obtuvo numerosos premios y reconocimientos por su labor artística”. Además, recordó que “en colaboración con Manuel Castilla, fue el autor algunas de las zambas más hermosas que –desde hace ya muchos años– forman parte de nuestra identidad cultural”.
Más de una decena de canciones y de artistas celebraron la potencia creativa del salteño que fue, además, abogado, profesor, diputado provincial y asesor cultural de la provincia de Salta. En festejadas versiones instrumentales, que estuvieron entre las más aplaudidas, Leopoldo Deza y Diego Rolón recrearon “Juan del monte”, Quique Sinesi y Astrid Motura hicieron lo propio con una innovadora “Zamba de Lozano”, mientras que la pianista Lilian Saba hermanó las zambas “Para la viuda” y de “Juan Panadero” con una interpretación emocionante. Además, Juan Falú retomó también la “Zamba de Lozano” y la vistió con el virtuosismo de su guitarra.

El convite se extendió por casi dos horas y concluyó con un brindis, en el que entre otros- estuvieron Fabián Matus, hijo de Mercedes Sosa, y Diego Boris y Celsa Mel Gowland, presidente y vicepresidente del Instituto Nacional de la Música. Allí, y en diálogo con El Tribuno, el poeta Teuco Castilla, expresó: “El acto me pareció maravilloso, con unos músicos impecables y la siempre contundente y alta memoria del talento del Cuchi”.
Posteriormente, Juan Martín Leguizamón, hijo del músico, señaló: “Fue muy conmovedor. Estuvimos rodeados de gente muy querida, con grandes artistas convocados por la querida Sara Mamaní. Pudimos apreciar cuánto se valora lo que el Cuchi hizo. Para nosotros es un orgullo y una emoción muy grande”.
Y aclaró: “En lo personal, siempre desconfío de los homenajes, de una declaración de interés cultural sobre una obra que -desde hace mucho- gran parte de este país reconoce. Desconfío de los actos solemnes, de ciertos niveles de reconocimiento cuando estos vienen de las estructuras políticas, estatales, institucionales. Pero esta vez me conmovieron y me ganaron el corazón, porque más allá de la institución, ahí había mucha gente que lo quería al Cuchi, que disfruta con su obra”.
Entre las múltiples cantoras convocadas estuvieron Chany Suárez, Luciana Jury, Liliana Herrero y la Negra Chagra, quien conversó con El Tribuno, y relató: “Ha sido una fiesta. Creo que el espíritu del Cuchi estuvo presente en todos los músicos, en cada interpretación, en todos los que dijeron alguna palabra. Él siempre está presente en todos y en mí también. Es mi autor predilecto, lo elijo desde que empecé a cantar. Tuve la suerte de haberlo conocido mucho y siempre termino mis conciertos con una que sepamos todos y entonamos ‘La pomeña’. Felicito a Sara que organizó esto de una manera fantástica”, remarcó la encargada de abrir la lista de canciones con las “Coplas de Tata Dios”.
Por su parte, Sara Mamaní, quien entonó la “Canción de cuna para el vino” junto a Lilian Saba, indicó que lo sucedido “es una muestra de generosidad de parte de todos los artistas que se sintetiza en la consigna ‘todos por el Cuchi’”.
Con esa unión y casi al unísono, los artistas y el público culminaron la fiesta con una sentida “Zamba de Balderrama”, que recuerda los tiempos en que el lugar era refugio de las clases populares, esas clases que han abrigado al Cuchi en cada guitarreada y que desde ayer a hoy lo recuerdan del mejor modo: con su obra, siempre vigente e inagotable.

Marina Cavalletti

 

La personalidad del homenajeado

Gustavo “Cuchi” Leguizamón ha sido un brillante creador del folklore con la excepcional virtud de aunar la innovación y el refinamiento con el gusto popular, transformando gran parte de sus composiciones en clásicos ineludibles. Su genio musical se asoció a sus propias letras y a las de extraordinarios y sensibles poetas como Manuel J. Castilla, César Perdiguero, Miguel Ángel Pérez, Armando Tejada Gómez y Jaime Dávalos, entre otros.

La enumeración de una parte mínima de sus composiciones expone, por sí misma, su aporte imponente al acervo musical de los argentinos: Zamba de Anta, Zamba de los mineros, Zamba del pañuelo, Lavanderas del Río Chico, La pomeña, Balderrama, Balada para el Mono Villegas, Juan panadero y tantas otras.

Todos los días, en cualquier barrio de esta ciudad o del país, alguna de estas hermosas canciones se cantan en un teatro, en un bar, se escuchan por la radio o la televisión, se entonan en una reunión de amigos, alguien las pone en un reproductor en la intimidad, las baja de internet, o hace un alto en su día para tararearlas y reconfortarse el corazón. No hay fundamento más grande que éste para reconocer a un gran artista y su impacto en la cultura popular. Gustavo “Cuchi” Leguizamón vivió intensamente la vida cultural de su tiempo, fue el numen del Dúo Salteño, conjunto que elevó a otra dimensión la interpretación de la música folklórica, su curiosidad incansable lo llevó a explorar y estudiar la música clásica contemporánea y mantuvo creativos vínculos de amistad y artísticos con otros grandes compositores y pianistas argentinos como Manolo Juárez, Gerardo Gandini, Horacio Salgán y Enrique “Mono” Villegas.

La Declaración de Interés Cultural de la Obra del “Cuchi” Leguizamón* no sólo es un acto de justo reconocimiento a su magnífica obra y legado, sino que otorgarlo también enaltece a esta ciudad de Buenos Aires que así homenajea a quien desde joven la recorrió, la amó y animó su vida cultural brindando numerosos conciertos y actuaciones en ella, casi hasta el final de sus días. Declaración, además, especialmente oportuna ya que en el transcurso de este año, todo el universo musical de nuestro país celebra el centenario del natalicio del gran artista salteño.

 

(*) Presentada por la legisladora Andrea Conde, diputada de Nuevo Encuentro (FpV).

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