Humanismo o barbarie: la batalla del lenguaje

Volver a dar sentido a las maneras de nombrar los seres y las cosas es una tarea fundamental para que entre humanidad y barbarie, sea la humanidad que prime, la historia muestra que no es fácil, que a menudo lo que ha sucedido es lo contrario.

CRÓNICAS POÉTICAS DEL TERCER MILENIO. Muestrario de hechos verídicos, otra mirada sobre los tiempos presentes para los habitantes del futuro

José Muchnik (josemuchnik@gmail.com) DESDE MEDELLIN – Colombia / Junio de 2019

Imagen: www.cronicapopular.es

 

Humanismo o Barbarie : La batalla del lenguaje

Estimados habitantes del futuro, no es sencillo transmitir estos testimonios. El mes de junio fue muy rico en hechos que podrían ayudarlos a entender las causas de la catástrofe. Tenía la intención de contarles las investigaciones del grupo de periodistas “Forbidden Stories” (Historias Prohibidas), creado en el año 2017, de la era en curso, por una red de periodistas1, para proseguir el trabajo de colegas asesinados, encarcelados o perseguidos. Entre dichas investigaciones figura “Green Blood” (“sangre verde”), que pone al desnudo la destrucción del planeta que llevan a cabo grandes compañías mineras. Aportan elementos irrefutables (encuestas de terreno, entrevistas, fotografías, videos…) sobre el desastre humano y ecológico causado en tres casos: (a) la extracción de níquel en el lago Izabal de Guatemala, (b) la explotación de arenas rojas en el estado Tamil Nadu en el sudeste de la India, (c) la mina de oro Mara Norte en Tanzania. Finalmente decidí hablarles de un tema que no se trata a menudo, que aparentemente no tiene grandes consecuencias, pero que ustedes desde el futuro podrán analizarlo valiéndose de herramientas y datos que hoy no disponemos, me refiero a la manipulación del lenguaje, y las batallas que se abren en este campo2.

Lenguaje comunicación y poder: en los comienzos del tercer milenio.

El rapto de bellas mujeres fue una constante en la historia de la humanidad, el rapto de bellas palabras pasó más desapercibido. Palabras con una carga simbólica positiva son sometidas / instrumentalizadas, puestas al servicio del modelo socio-económico dominante. El rapto de la palabra “libertad” es emblemático, se sirvieron de ella para embellecer el “marketing” de un sistema “neo-esclavista”. Así forjaron el libre mercado, uno de los fundamentos de la teoría económica dominante. Nadie vio la “mano invisible” del mercado que debería regular los intercambios, como lo afirma Adam Smith en su tratado hacia fines del siglo XVIII3. Nadie demostró tampoco la ley de la oferta y la demanda4, que deberían cruzarse en un punto representativo del precio de equilibrio. Esperamos siempre el equilibrio de un “libre mercado” que no es libre, ni el mercado de productos, ni el mercado de capitales, ni el mercado de trabajo. ¿Cuál es la libertad del trabajador? ¿Cambiar su tiempo por un salario fijado por reglas que no controla en absoluto? La expresión “libre mercado” es un viejo engaño que ya dura siglos, hay un mercado, pero no es libre, depende de relaciones de poder económicas y políticas. Mismo análisis podríamos aplicar a expresiones como “libre intercambio” “libre competencia” “libertad de oportunidades”… ¿Y la palabra “neo-liberalismo”? Usada para calificar al pensamiento económico dominante ¿Qué tienen de liberal sus partidarios? El liberalismo fue un movimiento iniciado en el siglo XVII por John Locke5 que defendía las libertades individuales frente al poder absolutista de los estados monárquicos, su filosofía inspiró a pensadores franceses como  Voltaire y Rousseau, que influyeron en la fundación de los estados republicanos. Los “neoliberales” de hoy defienden por el contrario el poder absolutista de las grandes compañías multinacionales, y atacan el poder de los estados republicanos. El “neoliberalismo” no tiene nada de liberal, salvo la palabra “libertad” que lograron raptar. ¿Quién es libre Libertad? También irrumpen las “fake news” (noticias falsas) contaminando medios, prensa, redes, blogs… Y la pos verdad (post truth), con sus verdades a pedido. La instrumentalización política de las grandes bases de datos, el célebre big-data, deviene una actividad rentable. Cuando se vuelve difícil distinguir la verdad de la mentira, significa que “algo” muy grave está pasando. 

Los nuevos bárbaros

Es interesante recordar en este momento que durante el siglo XX la irrupción del fascismo en Italia y del nazismo en Alemania, con sus matanzas y genocidios, nos dieron un ejemplo demoledor de lo que el ser humano es capaz. La manipulación del lenguaje jugó un rol importante en el surgimiento de esos regímenes, la exclusión de la especie humana de judíos, gitanos, discapacitados y otras minorías comenzó por la lengua, una lengua que separaba lo “impuro”, las “escorias”, de la raza aria. Expresiones como “pureza de sangre”, “extranjero a la especie”, “sub-humano”, “racialmente inferior”, se hicieron de uso cotidiano para designar a los “impuros” que había que exterminar. “El nazismo penetra a  través de expresiones aisladas, de modismos, de formas de sintaxis que se encarnan / imponen a millones de personas, que las adoptaron de forma mecánica e inconsciente” (Víctor Klemperer 1947).

Por eso es alarmante que en el siglo XXI el presidente de la primera potencia mundial tome un rol activo en la diabolización de los inmigrantes. Miles de gente desamparada son acusadas de “invasores”, “violadores”, “traficantes de droga”, “alimañas que nos infestan” en proveniencia de “países de mierda”. En este mes de junio de 2019, la imagen de un padre salvadoreño de 25 años con su hija de 2 años, flotando muertos boca abajo en el Río Bravo, dio la vuelta al mundo. Me pregunto ¿Para qué tantas imágenes si la tragedia se repite inexorablemente. Mister Donald no se cansa de repetir, a través de todos los medios a su disposición, que “la existencia del país está en peligro debido a las olas de “inmigración descontrolada”. Lo alarmante es que ese lenguaje, y la xenofobia que transmite, ganan el espíritu de sectores crecientes de la población, que la crisis del capitalismo financiero y el empeoramiento de las condiciones de vida constituyen un terreno fértil para esa ideología. No es inútil subrayar que los nuevos bárbaros subieron al poder por el voto mayoritario de los electores. “El que gana es el que logra imponer su lenguaje a su adversario” (George Lakoff)6. Este lingüista americano, insiste sobre el hecho de que la decisión de los electores no es racional y analítica, sino que es el resultado de una asociación de ideas e imágenes articuladas por un marco narrativo (“framing”). De ahí la importancia de imponer al debate sus propias narrativas, metáforas, léxicos y lenguaje. Big Donald, duce Salviníssimo, Bolsofacho…, y análogos, son excelsos en este ejercicio y saben cultivar muy bien ese terreno.

La disyuntiva “Humanismo o Barbarie” se ha impuesto, o sostenemos que todos los humanos tienen derecho a una vida digna, independientemente de su raza, su religión, su nacionalidad, su sexo…, en acuerdo con la declaración universal de los derechos humanos de la ONU de 1948, o sostenemos que éstos o aquellos, hombres y mujeres, son sub-humanos, que entonces pueden ahogarse por miles en el Mediterráneo, morirse de sed en un desierto, el de Sonora o el de Sahara poco importa, y construimos lenguajes para fundamentar / justificar las matanzas, y muros para que los “invasores” no nos contaminen. El desafío es vital, la batalla del lenguaje se desarrolla en todos los frentes: político, económico, científico, educativo, periodístico…

Los hackers del lenguaje

En esta batalla, el lenguaje es maquillado, instrumentalizado de numerosas e ingeniosas maneras, según la voluntad de los detentores del poder. ¿Escucharon hablar de “optimización fiscal”? Expresión que tuvo un éxito inusitado, ampliado por la revolución digital que facilita los flujos financieros hacia los “paraísos fiscales”. En realidad se trata de multimillonarias evasiones impositivas, hacia “guaridas fiscales” donde operan bancos y consultoras especializadas en este tipo de fraude, al servicio de sociedades y personas multimillonarias (pobres y clases medias abstenerse). Convengamos que para estos “facilitadores” de estafas llamarse “Especialistas en optimización fiscal” es mucho más apropiado que llamarse “Especialistas en evasión impositiva”. Como es sabido este fraude multimillonario influye en los equilibrios fiscales de los estados, justificando la intervención de los “ajustadores” (otra palabra raptada)… Y todos terminarán “ajustados”, con la sabia asistencia del FMI y de entidades bancarias “reguladoras”. Una vez más conviene leer al revés, más que “ajustes estructurales” se trata de “ajustes desestructurantes” de los estados nacionales, desestructuran las industrias locales, la enseñanza, la investigación, los servicios de salud, los servicios de transporte… El ejercicio sería interminable, podríamos mencionar la “volatilidad de precios” expresión que se ha puesto de moda para designar las fuertes oscilaciones de ciertas materias primas debido a las especulaciones bursátiles. El trigo, el arroz, el maíz…, y otros alimentos básicos figuran entre las víctimas de dicha “volatilidad” provocando con ello la muerte de hambre de cientos de miles de personas ¡Qué importa! Optimizar los beneficios es el objetivo. “Sefikill”7 sería la palabra adecuada para designar a esos especuladores.

Volver a dar sentido a las maneras de nombrar los seres y las cosas es una tarea fundamental para que entre humanidad y barbarie, sea la humanidad que prime, la historia muestra que no es fácil, que a menudo lo que ha sucedido es lo contrario.

 

 

[1]. Periodistas pertenecientes a periódicos reconocidos por su labor de investigación, como  Le Monde de Francia, le Guardian de Inglaterra, L’Expresso de Portugal o el Süddeutsche Zeitung de Alemania

  1. 2. Crónica basada en la comunicación presentada en el Festival Internacional de Poesía de Medellín (29 de junio 2019) “La batalla del lenguaje y la palabra poética”.
  2. 3. Adam Smith, tratado sobre la Riqueza de las Naciones.
  3. 4. Esta ley se formalizó en la segunda mitad del siglo XIX, basada en las ecuaciones de Léon Walras, en la línea de pensamiento de Adam Smith.
  4. 5. John Locke (1632- 1704) fue un filósofoy médico inglés, considerado como uno de los fundadores del liberalismo.
  5. 6. George Lakoff, , 1990, “Don’t think of an elephant”, Ed. New York Time Bestsellers.
  6. 7. SEFIKILL : Serial Financial Killers, 2014, José Muchnik, Ed. Ciccus, Buenos Aires.