Entrevista a nuestro comunero

Hernán Gorreta comunero de Comuna 5 (Almagro y Boedo)

“La salud pública del territorio es un reclamo de los vecinos que salió a la luz en la  emergencia”

El comunero por el Frente de Todos de la Comuna 5 expuso las principales problemáticas de sus barrios, como la falta de espacios verdes, la necesidad de ampliar la cantidad de centros de salud y el alto número de personas en situación de calle o vulnerabilidad habitacional*.

¿Cómo aborda el Gobierno de la Ciudad la problemática de las personas en situación de calle durante la pandemia?

Desde la comuna 5, venimos reclamando y exigiendo al Gobierno porteño que garantice condiciones de vida digna para las personas en situación de calle.  Por otro lado, vemos a los trabajadores de Buenos Aires Presente (BAP) precarizados, sin herramientas ni recursos para afrontar esta pandemia. Solemos acompañarlos en algunos operativos porque muchas veces los grupos de operadores son muy reducidos y sin apoyo, a pesar de que las personas en vulnerabilidad prefieren no ir a paradores debido a malas experiencias previas.

Por otra parte, existe un subsidio habitacional mínimo que es insuficiente. También está la Tarjeta Ciudadanía Porteña, la cual no recibió un aumento con la excusa de que se actualiza cada seis meses. En la actual emergencia sanitaria, alimentaria y habitacional esto se debería haber revisado y actualizado a las necesidades que corren.

Lograr un subsidio habitacional es una tarea muy difícil, ya que a las personas en situación de calle se les pide informe de un trabajador social, documentación personal –que muchas veces perdieron– y papeles de ANSES. Otro de los requisitos es presentar un presupuesto del hotel familiar, este requisito en ocasiones es muy complicado de conseguir.

La verdad es que la emergencia por coronavirus dejó más en evidencia la falta de política pública habitacional que existe en la Ciudad, de hecho hubo desalojos en muchos hoteles durante la cuarentena en los que tuvimos que intervenir los comuneros y los legisladores.

En especial en los últimos cuatro años con Mauricio Macri en la presidencia, cada terreno público disponible se vendió para negocios inmobiliarios privados y no se construyeron viviendas accesibles para la población.

El hacinamiento y las malas condiciones de algunos hoteles son terribles, algunos tienen una canilla de provisión de agua para 30 personas o cocinas compartidas para varias  familias, todo esto contribuye a que el coronavirus se siga propagando.

 

¿Por qué pensás que la Ciudad de Buenos Aires es el distrito más desigual del país?

Creo que buscan consolidar su electorado en la zona norte, con mayor inversión, hasta en un montón de cuestiones de espacio público y de estética. Pero no van a las cuestiones de fondo que necesita la Ciudad. La zona sur precisa más conexión de líneas de subte y no la priorizan. Ellos consolidan su voto en las comunas del norte y siguen invirtiendo allí.

Hoy debemos hablar de norte, sur y centro ya que este último también está muy excluido. En el centro y el sur de la Ciudad se observan la mayor cantidad de comercios cerrados. Macri y Rodríguez Larreta son los responsables de esta tendencia que comenzó antes de que hubiera una pandemia y así lo señalamos: por los tarifazos, la caída del consumo por la crisis y la falta de apoyo estatal.

Desde el lado positivo y de propuestas queremos destacar que estamos logrando como comuneros un acercamiento a los vecinos en esta pandemia con todo un circuito solidario. El Operativo Detectar pudimos llevarlo a los lugares más problemáticos, como algunos hoteles familiares, donde pudimos identificar muchos casos asintomáticos.

También,  existe un pos-Detectar donde se realiza un seguimiento de los contactos estrechos,  durante su aislamiento les acercamos tanto mercadería como productos de limpieza e higiene, esta tarea la realizamos en conjunto con la Junta Comunal, el Centro de Salud y Acción Comunitaria (CESAC) y voluntarios de la UBA.

 

¿Cuáles creés que son las prioridades de Rodríguez Larreta?

En primer término el negocio inmobiliario. Algún legislador lo tildó con total acierto como un martillero público más que como un Jefe de Gobierno: saca a remate todas las tierras públicas. Incluso publicaron listados de casas ocupadas o depósitos de las Comunas para intentar rematarlos. Existe una voracidad por vender.

Después otros negocios como la compra fraudulenta de barbijos durante la pandemia en las que volvió a estar involucrado un personaje como Nicolás Caputo. Todo cierra en un círculo de amigos, tal como se manejó Macri en el Gobierno Nacional.

Durante el gobierno de Macri la recaudación aumentó 600 o 700 por ciento, pero la inversión en salud, educación, nunca fue igual: al contrario se perdió muchísimo y aumentó el pago de servicio de deuda de la Ciudad. En el año 2000 había un fondo anticíclico en la Ciudad, que desapareció con el PRO y nos endeudamos cada vez más. Y cada tanto se aprobó endeudamiento con el exterior, entonces la ciudad más rica, la del PBI más alto per cápita, es la más desigual y con menor inversión pública y eso por supuesto se traslada a las comunas.

 

¿Qué otras falencias evidenció la pandemia?

 Uno de los reclamos históricos de la Comuna 5 es la falta de un CESAC en Boedo. Si contáramos con uno en Almagro y otro en Boedo, tendríamos una visión más integral desde el primer momento de un montón de casos de Covid-19, por ejemplo. Además, no tenemos ni un solo hospital. La salud pública del territorio es un reclamo que históricamente vienen llevando adelante los vecinos y, sin embargo, salió a la luz ahora en la emergencia.

Otra tema es el abandono de la educación pública. Al principio de la pandemia la distribución de las viandas escolares fue terrible, de mala calidad y escasa, aunque después de los reclamos mejoró algo gracias a la acción de toda la sociedad civil, comuneros, legisladores, cooperadores: todos juntos marcamos los problemas para conseguir mejoras en los bolsones.

Pero no hay una solución de fondo como podría ser la institución de una tarjeta alimentaria porteña similar a la nacional Tarjeta Alimentar y no tener que hacer dos horas de cola en un colegio para conseguir un bolsón con unos pocos productos.

Tenemos el problema de conectividad y falta de dispositivos informáticos para que los chicos puedan seguir las clases de manera virtual, ahora estamos viendo las consecuencias de que dejaran de llegar computadoras a los colegios con planes como el Conectar Igualdad. Las desigualdades entre los hogares se profundizan y salen a la superficie en momentos como éstos.

Otro gran faltante es el de espacios verdes. La Comuna 5 junto a la Comuna 3 son las dos con menor cantidad de toda la Ciudad. En Almagro tenemos una plaza de una manzana que ya es chica, pero en Boedo es peor porque la que existe comparte la manzana con casas particulares. Con las salidas para hacer actividad física se volvió un caos y se tuvo que organizar un circuito que en realidad sigue siendo pequeño y no apto para correr.

 

¿Por último, podemos resumir las tres problemáticas más acuciantes, por fuera de la pandemia, en la Comuna 5?

– Falta de espacios verdes.

– Necesidad de un CESAC en Boedo.

– Acceso a una vivienda digna.

 

 

(*) La Comuna 5 se encuentra en el centro y sur de la Ciudad. Abarca los barrios de Almagro y Boedo. Debido a su alta densidad poblacional, presenta problemáticas históricas como la falta de espacios verdes y ciudadanos en situación de calle. Hernán Gorreta habló sobre las mismas y acerca de los hoteles pensión, la necesidad de tener un nuevo CESAC e implementar una mayor conectividad de transportes en estos barrios.

 

Fuente:

Hernán Gorreta en diálogo con Proyectar Ciudad,

http://proyectarciudad.org/