El Infierno del Dante

El obrero y el coraje de su desesperación. Dante en el “Infierno” de su “Argentina tragedia”. Por Mario Bellocchio

Todo venía bien. Los laburantes designados para la foto clásica luciendo ropas recién planchadas y cascos nuevecitos. Y los funcionarios mostrando lo ridículo que les queda el yelmo de obra protector y sonriendo para la pose rodeados por los que sí lo usan como trabajadores.

LA FOTO PROLIJA

Cuando las sonrisas de ocasión ya se disipaban, foto mediante, y el presi iba a iniciar la caminata, apareció…, Dante, uno de la troupe de trabajadores,  con ropa sudorosa y casco en uso –hasta de otro color–, un espontáneo que no figuraba en el libreto de nadie, con los puños cargados de verdades y las grandes pelotas –que da la angustia de la desesperación– por el piso de tanto aguante. Y se mandó a decir lo suyo sin pedir permiso y sin desbocarse ni dar tregua.

 

¡Señor presidente!

¡Por favor, yo soy laburante!

¡Vivo día a día!

¡Todos los días a las cinco me levanto!

            ¡Lo sé, lo sé!

¿Sabe qué?

Me permite. Perdóneme pero tengo que decirlo

¡Con respeto, eh!

¡Nos toma el pelo usted!

La gente está decayendo.

………………..

¡No me importa el gobierno pasado…!

A mí me importa lo que haga usted ahora.

¡Ahora…, usted!

¡Hágalo ahora, usted!

            Estamos tratando de recuperarnos…

            ¡Tranquilo! (Macri trata de abrazarlo)

(Zafa sin desprecio) ¡Por favor presidente!

            ¡Mirá la obra que tenemos!

Si ya veo…,

Pero la gente no cambia,

Vive el día a día.

¡Nos estamos cayendo loco!

Queremos vivir un poquito mejor y estamos peor…

(Se separan).

(De regreso con sus compañeros).

¡Hagan algo…, la concha de mi hermana!!

EL VIDEO

 Notable el video, notable el coraje, notable el azoramiento del entorno que –quizá porque no atinaron a nada mejor para ellos y viendo la enjundiosa estabilidad emocional del obrero– dejó hacer hasta que Dante dio por terminada su exposición.

No hay que ser demasiado perspicaz para imaginar lo que le debe haber pasado a Macri por la cabeza mientras fue vapuleado, respetuosamente pero vapuleado, por el corajudo trabajador.

Aunque, realmente, de acuerdo con las determinaciones que toma el presidente, imaginamos que todo el desfile debe haberse constreñido al ego ante cámaras, nada que tenga que ver con la sensibilización sobre la situación del pueblo. Y a propósito del ego y su seguridad personal, también imaginamos una guillotina activa, ni bien finalizó el acto, entre su guardia pretoriana.

Lo que es una incógnita hasta las primeras horas de la tarde de hoy miércoles, es la situación de Dante, a quien Mauricio Polchi (AM 750) denunciaba como suspendido. “Hoy no vino a trabajar. Sus compañeros dicen que lo suspendieron. Ya no habla nadie por temor. Ahora el gobierno dice que mentimos. Si está acá, que salga y listo”, pidió en las redes sociales. El periodista enfatizó que sus compañeros de trabajo temen por sanciones.

Sin embargo, el Gobierno y la UOCRA desmintieron esa información y confirmaron que Dante tendrá una reunión con Macri. “De Presidencia se contactaron con él para una visita”, dijo Iván Kerr secretario de Vivienda de la Nación, y agregó “Acabo de hablar con la empresa y me dijeron que el trabajador no fue suspendido”. Y aclaró que “en ningún momento” la empresa contratista lo suspendió, según se lo afirmó personalmente Santiago Riva, el presidente de la compañía constructora. “No es un obrero que pertenezca a una obra de Procrear. Es un obrero que pertenece a la obra de un jardín que está construyendo el Gobierno de la Ciudad dentro del predio de procrear”.”El Presidente lo va a recibir, y por lo que sé, por eso no vino a trabajar hoy”.

El obrero y el coraje de su desesperación. Dante en el “Infierno” de su “Argentina tragedia”.