San Lorenzo tuvo que sufrir pero finalmente le ganó 2-1 a Argentinos con goles de Stracqualursi y Buffarini. Desde la llegada del DT, el Ciclón sumó 12 puntos sobre 21 posibles, y se le escapa a Independiente.
¿Cuál es el verdadero San Lorenzo? Con fútbol, dominio y goles, el equipo de Juan Antonio Pizzi mostró una cara en el primer tiempo pero en el segundo se quedó y tuvo que sufrir hasta el descuento para festejar. Es verdad que Argentinos, que llegaba entonado, también tuvo que ver con la merma en el complemento, pero con el pan del día (y de la semana) en el bolso, deberá tomar nota y no tirarse atrás cuando goza de ventaja.
El triunfo del Cuervo fue más que merecido. No quiso entrar el tiro libre de Bordagaray pero enseguida Denis Stracqualursi hizo alarde de su presente y se tomó revancha. Luego de un gran pase de Kalinski el goleador (lleva cinco en los últimos cuatro partidos) la tocó por arriba ante la salida del arquero Ojeda. Luego amplió Julio Buffarini, que estrenó color de pelo con festejo. Error del pibe Batista, corajeada y buena definición cruzada del ex Ferro.
Sin embargo, en el complemento revivió el Bicho, que sólo había amagado con sus rapiditos. Schurrer metió mano en el banco y su equipo no sólo mejoró, sino que puso contra la pared al ¿mismo? San Lorenzo que lo había dominado. Primero descontó el ingresado Gustavo Oberman, luego de una apilada de novela. Y Argentinos tuvo el empate en los pies de Anangonó, pero el ecuatoriano hizo tiro al pichón y Migliore contuvo, con lo que pudo.
¡Festejalo Cuervo! Antes de mirar el cómo, las garras no piensan soltar los tres puntos símil dorado que se llevaron de La Paternal. Con la panza llena, habrá tiempo de volver sobre los errores e intentar que la cara de San Lorenzo sea la de la primera mitad y no el antifaz del complemento.
Stracqualursi sigue en llamas: por cuarto partido consecutivo festejó en la red y ya lleva siete goles. Igual, resalta la racha colectiva, “un premio para el equipo”.
El traspié en la Bombonera resultó una especie de bisagra. A Denis Stracqualursi lo habían traído para hacer goles, pero los gritos no aparecían, apenas dos en medio torneo y, lo más preocupante, su nivel no presagiaba un avance. Un calco del equipo. Para mal, en aquel entonces, y para bien, desde entonces. Porque el CASLA levantó, vaya si levantó, e ídem Traca. Dos conquistas ante All Boys, una ante Unión, otra frente a Rafaela, y una más ayer, en La Paternal. Goles, aparte, clave. El de anoche, por caso, abrió el marcador. Y con estética. Porque su definición, un globito que debió pensar con casi nada de tiempo tras una bella asistencia de Kalinski, fue para pelar las palmas. “Gracias a Dios pude volver a convertir. Ojalá que mi racha, como la del equipo, no se corte más”, pidió el goleador de San Lorenzo.
No fue el gol, sin embargo, la única intervención protagónica de Stracqualursi durante el match. Tuvo un par de disparos, un par de finalizaciones de jugada sin éxito, pero que sirvieron para demostrar que su participación está intacta, el 9 no duerme en sus laureles, sale a buscar juego, pivotea, se muestra como opción definitiva. Y, confiados, sus compañeros se la dan. “Estamos bien. Argentinos fue un rival complicado, pero lo sacamos a flote. Con mucho esfuerzo, con un gran sacrificio, lo conseguimos. Esto es un regalo para el grupo, que tanto viene luchando por mejorar partido a partido”, comentó el scorer del Cuervo, con siete tantos, cinco de los cuales fueron marcados en los últimos cuatro encuentros.
“Ahora queremos terminar de la mejor manera el campeonato, tratando de seguir creciendo como equipo, y sumando la mayor cantidad de puntos, como para arrancar el torneo que viene con más aire”, cerró el 9. Si él sigue así, será más fácil…


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