A 50 años de los “Matadores”

Se cumplen 50 años de la consagración de “Los Matadores”, el primer campeón invicto del fútbol profesional argentino

Y se cumplen con la triste noticia de que su arquero y figura, Carlos Buttice –Batman, como lo había bautizado Ardizzone en “El Gráfico”–, no pudo esperar el cumple, partió un día antes, y se llevó la gloria de aquella conquista.

Dos recuerdos surgidos del Olimpo Cuervo, uno afligente y otro festivo conviviendo en las azulgranas arenas de agosto.

Aquel Metropolitano de 1968 se había disputado en dos zonas con una notable prevalencia del Ciclón en la A, que exhibía una distancia de 12 puntos con el que más había acumulado en la zona B, Estudiantes de La Plata. Esa situación los llevó a disputar sendas semifinales y una final en pos de la conquista.

Dirigidos por Elba de Pádua Lima «Tim», San Lorenzo contaba con Carlos Buttice, Rafael Albrecht, Oscar Calics, Victorio Cocco, Rodolfo Fischer, Pedro González, Alberto Rendo, Antonio Rosl, Roberto Telch, Miguel Tojo, Carlos Veglio, Héctor Veira y Sergio Villar, entre otras figuras.

Su adversario en la final, Estudiantes de La Plata, no le iba en zaga con su plantel. Alberto Poletti, Oscar Malbernat, Eduardo Manera, Carlos Bilardo, Juan Echecopar, Raúl Madero, Carlos Pachamé, Marcos Conigliaro, Eduardo Flores y Juan Veron, entre otros, dirigidos por Osvaldo Zubeldía brillaban con consagraciones destacadas.

Los dos primeros de cada zona se enfrentaron en semifinales con los segundos de la opuesta y a San Lorenzo le tocó medirse con River, segundo de la zona B. El encuentro se disputó el 31 de julio, en cancha de Racing. El resultado fue favorable para el «Ciclón» por 3 a 1. El marcador se abrió en el segundo tiempo con gol de Pedro González a los 23 minutos. Onega empató a los 30. Un minuto más tarde Victorio Cocco devolvía la ventaja a San Lorenzo y, Carlos Veglio a los 42 minutos, ponía cifras definitivas. El encuentro fue presenciado por más de 50.000 personas.

La otra semifinal enfrentó a Vélez y Estudiantes, siendo la victoria para este último. Este resultado llevó a que la final se llevara a cabo entre San Lorenzo y Estudiantes, equipos que habían estado a 12 puntos de diferencia en la etapa inicial del torneo.

Poletti vuela inútilmente. La pelota ya entró. San Lorenzo campeón

El encuentro se disputó el 4 de agosto, hace medio siglo, en cancha de River. Lejos estaba de suponer que el lugar desde donde iba a presenciar el partido –con vista al Río desde la todavía abierta herradura Monumental– iba a estar muy próximo a las cabinas desde las que me correspondería, como camarógrafo, transmitir el Mundial, 10 años más tarde. Ese 4 de agosto del 68 estábamos ahí con mi primo Eduardo, solidarios y ansiosos, presenciando, ante una concurrencia record –piénsese en la cantidad de espectadores de pie autorizados en aquellos tiempos de flacura de plateas– lo que sería la consagración.

Luego de un primer tiempo muy disputado en el que, notoriamente, Estudiantes se ocupó de la obstrucción y San Lorenzo del juego, a los 2 minutos del segundo, Juan Ramón Verón –la “Bruja”, el papá de la “Brujita”– puso el 1-0 para Estudiantes mientras que Carlos “el Toti” Veglio, a los 22 minutos, logró la igualdad.

Cocco se desahoga, los demás se abrazan

La paridad llevó a que se disputara el tiempo suplementario y ahí San Lorenzo logró dar vuelta el partido con un golazo del “Lobo” Fischer, a los 10 minutos. La situación pareció irremontable para los Pinchas, como en realidad lo fue, y asunto concluido.

Han pasado 50 años de aquella santa epopeya. Y quiso el destino que el heroico Carlitos Buttice no pueda estar presente en la celebración provocando un lagrimón donde solo debió haber habido sonrisas.

“Batman” se había mandado el último vuelo para llevar la Copa invicta de 1968. (M.B.)

 

 

 

 

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