25 años de historia del Centro Cultural Teatro Fray Mocho.

La entrañable sala de Almagro corre peligro de desaparecer en plena “celebración” de sus 25 años de fecunda labor cultural

La institución, funcionó primero en Ecuador 380 de esta ciudad. Fue concebida –desde 1993– a partir de un deseo conjunto de actores y directores. Y con el esfuerzo de todos ellos se inauguró el espacio con escenario a la italiana y capacidad para 100 personas. Allí se realizó el primero y segundo “Encuentro de Teatro de Humor Breve. 10 Autores, 10 Directores y 10 Puestas en Escena”, durante 10 años.
“Se lo bautizó Fray Mocho en homenaje al viejo teatro popular homónimo [Cangallo, hoy Perón, y Paraná] donde participó mi padre (Ludwig Michel). Oscar Ferrigno fue el fundador juntamente con su señora Estela Obarrio”, rememora Ernesto “Pocho” Michel, actual director del espacio, evocando al viejo Teatro Popular y Escuela que funcionó entre 1951 y 1962.

A lo largo de estos 25 años se estrenaron obras que permitieron el paso de 2000 grupos, se filmaron 15 películas, se dictaron conferencias, charlas, exposiciones, presentaciones de libros, encuentros o actuación de elencos del interior y del exterior (Bolivia, Uruguay, Francia, Venezuela, España, México, Colombia y más).

Pasaron actores como: Lito Cruz, Luis Brandoni, Raúl Rizzo, Leonor Manso, Arturo Bonín, Gogó Andreu, Marta Bianchi, Juan Verdaguer, Julio Chávez, Hugo Arana, Patricio Contreras, Soledad Villamil, Rita Terranova, Onofre Lovero, y muchos más.

El Centro Cultural fray Mocho es integrante de Cultura Abasto y miembro fundador y sede nacional, región centro, de R.I.D.A.E (Red Iberoamericana de Artes Escénicas). Cuenta con el apoyo del Instituto Nacional de Teatro y Proteatro. También ofrece su espacio para vecinos e instituciones del barrio.

Desde 2003 funciona en Tte. General Perón 3644, con capacidad para 100 espectadores.

Hubo un personaje que se comprometió con nuestro proyecto plenamente pasando a ser un fundamental integrante de Fray Mocho con su gestión desinteresada y solidaria: Alberto Alesi. Él, a su vez, acercó a un apasionado y casi mecenas del arte, Andrés Rodríguez, gracias a quien se pudo construir la sala teatral adaptándola a nuestras necesidades y se logró alquilar el espacio que ocupamos hoy, tomando posesión de la sala el 1º de octubre de 2003 e inaugurando el 17 de noviembre, en coincidencia con el cumpleaños de Alesi.

Este espacio comenzó bajo la dirección de Ernesto Michel y Zuny Gastiazoro, por la necesidad de adoptar una identidad representativa, eligiendo textos no estrenados y adaptando obras de autores clásicos.

Algunos títulos representativos:

“Hacé la Calle”, de Juan Carlos Patrón. “Esperando al negrito”, de Miriam Russo; “La Escalera Voladora” de Luis Campos; “Jorge Danden, el Marido Engañado” de Molière; “Hamlet Recidivo”, de Ivo Cravik; “Juicio a Federico”, de Silvia Agostino; “Moreno” de Alejandro Flynn; “Las Mujeres de Federico”, de Zuny Gastiazoro; “Per-Chejov-Tres” de Ernesto Michel; “La realidad no se responsabiliza por la pérdida de ilusiones” de Rafael Monti; “Torta de Chocolate” , de Nilda Angeli; “Tango, Religión y Muerte” de Ernesto Michel; “Bajo la alfombra” de Nilda Angeli; “Después del Agua” de Sonnia De Monte; “Las González” de Hugo Saccoccia; “Valde Bona” de Sonnia De Monte; “Brasas” de Rogelio Borra García; “¡Guarda abajo!” de Pablo Alvarellos; “Juntando vidrios con la mano”de Sonnia de Monte; “Las ánforas”de Lauro Campos y muchos títulos más.

La cruda realidad de hoy:

Nuestra Sala Centro Cultural está en peligro. Nosotros alquilamos este espacio a una institución “Tzavta”. En este momento pagamos con la factura compartida de luz (y no llegamos a cubrir).

Esa institución nos envió una carta documento en la  que nos dan hasta fin de año para dejar el inmueble pues van a vender la propiedad.
Debemos conseguir con urgencia un nuevo espacio para irnos lo más rápido posible, pues si debemos afrontar el alquiler hasta el momento de irnos, corremos el riesgo de no contar con dinero alguno para el traslado.
Es por eso que pedimos la intervención de ustedes para poder brindarnos su ayuda. Nuestro pedido de auxilio es imperativo.
Desde ya nuestro agradecimiento a quien sepa de algo y/o pueda hacer una conexión con alguien que nos ayude a continuar con este proyecto.
No está de más decirlo: aceptamos donaciones o alguna otra sugerencia que nos ayude a solucionar este mal momento.

(Celu: 11 5324-1561).
En el marco de una sociedad inmersa en una crisis profunda que nos afecta económica y socialmente, la actividad cultural es una herramienta para enaltecer el espíritu y la moral y un método concreto para mejorar la condición de vida. Fray Mocho sostiene firmemente que una consolidación de los lazos entre las instituciones que fomentan la cultura y la educación son primordiales.

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