El sábado 7 se abrieron las puertas de la obra de la plaza. Un par de días antes circularon las invitaciones informales del CGP5 que ignoraron, una vez más, a las instituciones sociales barriales entre las que se destaca la Asociación Civil Cultural Ambiental Todos por la Plaza de Boedo, única con personería jurídica para representar a los vecinos ( I. G. J. Nº 1.811.107/09). Se prefirió la metodología más artesanal –y digitable– de la llamada telefónica a selectos vecinos de comPRObada adhesión, con algún deslizamiento hacia “vecinos-vecinos” para producir la excepción que confirma la regla. Lo curioso –o no tanto– es que los coreutas de la tragedia de “El procesado” no abrieron sus bocas salvo para echar pullas a los “vecinos-vecinos” discrepantes con el disparate anunciado, o para vivar servilmente a los funcionarios como si se estuviera difundiendo una mejora sobre la propuesta inicial.
Funcionarios presentes: el director del CGP5, Marcelo Bouzas; el subsecretario de Proyectos de Urbanismo, Arquitectura e Infraestructura, Jorge Sábato, y el jefe de Gabinete de ministros Horacio Rodríguez Larreta. Sábato describió los cambios en el proyecto inicial y sus motivaciones: (…) encontramos acá una cantidad de cuestiones por el hecho de que este lugar ha sido donde se guardaban los viejos tranvías. Hemos encontrado vías que ustedes las ven por ahí, adoquines que estamos recuperando. Y apenas encontramos eso, nosotros, la obligatoriedad nuestra, es que tenemos que dar vista a las autoridades.
Ante la observación de que tanto el muro como los rieles, eran cosas archiconocidas y a la vista en el momento de los pliegos de licitación, al igual que la antigüedad del lugar y que ya se habían logrado acuerdos de preservación como el edificio de Carlos Calvo, escapa por la tangente…
…No tenía el muro contemplado. Después en el ajuste de proyecto…, en la medida en que nosotros vamos ajustando un proyecto vamos descubriendo cosas que pueden ser mejores o no tan mejores o no tan buenas para el desarrollo de la plaza de manera que el muro, cuando realmente tomamos conciencia con los especialistas de que es un muro patrimonial, decidimos dejarlo. (…) Lo que pasa es que todos los proyectos son ajustables, todos los dibujos que pueden aparecer en un concurso público con el ajuste de obra se van ajustando.
No repuestos de la sorpresa –salvo los avisados–, Larreta se encargó de la rúbrica del Ejecutivo:
Bueno: nosotros tenemos dos opciones: o seguir discutiendo veinticinco años más si queremos con rejas, sin rejas, con muro, sin muro, más verde, menos verde o hacer la plaza (Claque: ¡hacer la plaza…!)
(…) no va a terminar nuestro gobierno sin la plaza, donde va a ser la mejor posible. La única diferencia que va a haber es que va a haber una plaza. Una plaza con canteros ¡seguro! es mejor que lo que tenemos hoy, que lo que vemos hoy ¡seguro…, seguro!
(…) Ha habido un concurso. Se presentó, me dice Jorge, gente que sabe mucho del tema y el jurado del concurso, que no soy yo, eligió este modelo…, por algo lo habrán hecho.
De las 14 firmas que se presentaron a la Licitación Pública N° 2657/2.009 sobre “Demolición de Ex Talleres T.A.T.A. y Construcción de Plaza Boedo” con un presupuesto oficial: $ 9.038.437,98, sólo cinco firmas presupuestaron por debajo de la cifra oficial. La que resultó adjudicataria,
Salvatori S.A., ofertó $ 6.653.082,85, casi un millón de pesos menos que la siguiente oferta superior (Instalectro S. A.) y casi dos millones y medio por debajo del
presupuesto oficial. A estar de esta “mágica” –dinámica según Sábato– modificación inexplicable, los datos aportados resultan, cuando menos, curiosos.
Nadie puede alegar no haberlo visto o no haberse documentado lo suficiente con anterioridad a a) la elaboración de las pautas del concurso; b) la confección del proyecto; c) la selección del proyecto ganador; d) la elaboración de las pautas de la licitación; e) la adjudicación de la misma. ¡Cinco pasos administrativos de bastante magnitud y muchos de ellos, hechos a contrapelo de lo que esta Comisión opinaba y aconsejaba! ¡Y ahora recién “descubren” el valor patrimonial del muro, los adoquines y las vías! –analiza, provisto de toda lógica, Aníbal Seleme, miembro de la Asociación Civil Cultural Ambiental Todos por la Plaza de Boedo.
Cada vez que Rodríguez Larreta verborrea en el predio nos deja su impronta: Ahora la plata está, mañana no sé –amenazó el año pasado. El nuevo apriete circula por caminos más sutiles: una plaza con canteros ¡seguro! es mejor que lo que tenemos hoy. Detrás de sus acostumbradas muecas funambulescas podía percibirse claramente una burla a las instituciones y a los verdaderos vecinos luchadores de este espacio público largamente peleado.




